26 abr 2022 . Actualizado a las 05:00 h.
La solidaridad bien entendida no debe tener fronteras. En la Costa da Morte también se habla ucraniano, pero el lenguaje de la ayuda es universal. Se entiende fácilmente. No hace falta ir a ninguna universidad para entenderlo. Lo que se necesita es solo un buen corazón. La gente que ayuda regala esperanza a gente que ha visto su vida truncada por una guerra, que, como todas, es injusta.