Galicia profunda

Antonio Longueira Vidal
Toni Longueira FUERA DE JUEGO

CARBALLO

Desconozco la relación que mantuvieron durante cuatro años la madre a la que una jueza de Marbella le retiró la custodia de su hijo porque reside en la «Galicia profunda», ni el «entregado» y «estable emocionalmente» padre que vive y trabaja como médico en la «Marbella cosmopolita». Nadie ha discutido ni ha puesto en tela de juicio que la custodia se le entregue al progenitor, priorizando el cuidado del menor y preservando su calidad de vida, dadas las actuales circunstancias económicas y laborales de cada tutor legal.

Desde el punto de vista objetivo el padre tenía todas las de ganar en esta vista previa por la custodia del menor, que no nos olvidemos tiene 14 meses. Pero tampoco es necesario referirse a la madre como «egoísta, caprichosa, inmadura, agresiva e irrespetuosa» y que su actitud «es de una hostilidad y una falta de respecto inadmisibles», que no tiene intención de buscar trabajo o que vive en la «Galicia profunda», además de conceder la custodia al padre por «haber sido [ella] la responsable de haber propiciado esta situación familiar. De lo que se deduce en el auto es que la juzgadora culpa a la madre de la ruptura sentimental y deja al padre libre de toda sospecha. Tampoco se puede hablar de secuestro en este caso, porque cuando la madre se llevó a su hijo a Muros no había medidas cautelares en su contra.

Un juez tiene que ser ecuánime e imparcial, evitar todo sesgo de subjetividad a la hora de dictaminar un auto o una sentencia, porque de lo contrario surge el debate. ¿Qué pensaría usted si comprobara que la persona encargada de administrar Justicia y la abogada que defiende a su expareja pertenecen a la misma asociación judicial: Plataforma Familia & Derecho?