17 jun 2020 . Actualizado a las 05:00 h.
Nunca se ha casado bien la formación profesional con el mundo económico y social de la Costa da Morte. En los últimos decenios siempre ha habido quejas por la falta de ajuste entre formación y demanda. Antes de la fiebre de los desguaces de barcos, y con flotas surtidas, nunca hubo en la zona formación reglada para nuevos marineros. A pesar de haber sido una buena comarca agrícola, la única formación para profesionales del campo vino gracias a Fonteboa. Ahora que queremos ser potencia turística, no hay formación hostelera. Y así seguimos. Y los institutos, languideciendo.