Mar sofoca el conflicto por la mejilla con los cambios del plan del percebe

Cristina Viu Gomila
Cristina Viu CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

ANA GARCIA

Las cofradías podrán reservar zonas para que los bateeiros recojan la mejilla

29 dic 2019 . Actualizado a las 17:33 h.

El conflicto de la mejilla lleva años enraizado en la Costa da Morte. En cuando comienza la campaña de los bateeiros de las Rías Baixas en busca de semilla, arrancan los conflictos con los percebeiros. El año próximo las cosas pueden ser muy distintas. El Diario Oficial de Galicia publicó el lunes la prórroga del plan marisquero de este año, porque a partir del 2020 tendrán una vigencia de tres años. Aunque se mantienen las cuestiones principales, la Consellería do Mar ha introducido una serie de cambios que atienden algunas de las demandas más antiguas del sector.

La cuestión de la mejilla es una de ellas. Ya el pasado año llegaron a reunirse representantes de 14 cofradías para defender sus bancos marisqueros de la llegada de los bateeiros. Los acusaban incluso de aprovechar su presencia en las zonas para llevarse algo de percebe, pero, sobre todo, de causar daños y pérdidas cuando trabajaban, por pisar las piñas o por arrancarlas accidentalmente.

El cambio introducido por la Xunta para el próximo año establece que las cofradías podrán reservar zonas para la extracción de la mejilla, lo que significa que habrá otras en las que no podrán entrar.

El patrón mayor de Corme, Roberto Vidal, fue uno de los impulsores de las quejas porque la agrupación no quiere que los extractores de mejilla entren en zonas sensibles como O Roncudo. En todo caso, sí estarían dispuestos a aceptar que se quitara cría siempre que fueran ellos los que lo hicieran.

En todo caso, la campaña comenzará en la primavera, a principios de marzo. Según los planes marisqueros, la mejilla puede recogerse en toda Galicia y la Costa da Morte es una de las áreas más demandadas.

También se ha avanzado en la posibilidad de que sean los profesionales de la zona los que tengan autorización para extraer la simiente y vendérsela a los propietarios de bateas.

En varias ocasiones se han producido en la zona serios encontronazos entre mariscadores de uno y otro sector, tanto porque debían trabajar en las mismas áreas como por el uso que hacían los del sur de las instalaciones portuarias.

Ahora será necesario aclarar qué espacios se pueden reservar o el modo de hacerlo. Será siempre por petición de la cofradía y lo concederá Mar.