Decálogo para una Navidad de consumo responsable

Marta López CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

Ana Garcia

Pese a que en estas fechas reinan los gastos, es posible ahorrar en dinero y recursos.

16 dic 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

El mes de diciembre y se cumple la máxima de la Navidad: el consumismo. Se derrochan auténticas fortunas en regalos, manjares prohibitivos y abundantes festines en los que sobra el menos un tercio de la comida comprada.

Es por ello que en estas fechas entidades como Sogama intensifican sus campañas de sensibilización para intentar reducir el volumen de desperdicios. Este año, por ejemplo, acaban de lanzar un decálogo de buenas prácticas para el consumo navideño responsable. No solo en cuanto a dinero, sino también en recursos: «Cando falamos de aforro hai que pensar sempre en termos de sostibilidade, contemplando non só a dimensión económica, senón tamén a ambiental e social», explica Javier Domínguez Lino, presidente de Sogama.

Así, destacan la planificación como primer y más importante punto del decálogo: planificar regalos, compras, comidas, felicitaciones... Adelantarse al mes de diciembre supone ahorrar importantes cantidades de dinero, pues los precios se alzan en las semanas previas a las festividades, pero también en tiempo y recursos. «Montañas de residuos acumúlanse nos contedores e inxentes cantidades de alimentos en bo estado que acaban no cubo do lixo», explican desde el complejo medioambiental.

A la hora de elegir los obsequios también hay una serie de trucos a tener en cuenta que pueden ser útiles no solo para ser más respetuosos con el entorno, sino mucho más originales a la vez: diseñar nuestras propias tarjetas de felicitación, hacer adornos y guirnaldas reciclando materiales usados o reutilizar los envoltorios para no gastar metros y metros de papel de regalo.

También hay que recordar que no todo el mundo es lo suficientemente responsable para cuidar una mascota, por lo que antes de regalar un animal de compañía conviene comprobar el grado de implicación del destinatario. Además, mejor siempre adoptar que comprar.

Decálogo de buenas prácticas

1. Planificar bien las compras. En estas fechas los precios de los productos típicos se disparan, por lo que conviene comprarlos antes u optar por otras alternativas igualmente apetitosas.

2. Apostar por el comercio de proximidad. Además de contribuir al fortalecimiento del comercio de proximidad, se colabora también en la reducción de las emisiones de CO2, al haber menos transporte.

3. Reutilizar los elementos decorativos adquiridos otros años. No es necesario comprar un árbol decorativo cada año, o renovar constantemente las guirnaldas. Es mejor fabricarlos en casa o reutilizar los de otros años. 

4. No gastar en tarjetas de Navidad. Una felicitación telemática supone el ahorro en tinta y papel; pero si todavía se prefiere el formato físico, reciclaje y manualidades son la mejor combinación.

5. Ahorrar en paquetería y envoltorios. El consumismo se dispara en Navidad y, por lo tanto, también los regalos. Cada uno, con su particular envoltorio. Todo un desperdicio de papel y recursos.

6. Calcular las cantidades a la hora de cocinar para muchos comensales. No es necesario gastarse un dineral para ofrecer un banquete digno de estas fechas, sobre todo si se planifican bien las comidas para no malgastar comida.

7.. Los regalos caros o materiales no siempre son los mejores. A veces un pequeño detalle o un obsequio inmaterial son mucho más especiales que el más caro de los regalos. Una entrada para un concierto, un día de aventuras...

8. Los animales de compañía no son un regalo. La vieja costumbre de regalar mascotas sigue muy arraigada, pero muchas veces los destinatarios no son responsables para hacerse cargo. Mejor adoptar.

9. Optar por juguetes de tipo didáctico. Por supuesto que los Reyes Magos deben de pensar en los gustos de los niños, pero también se debe tener en cuenta el valor educativo de los juguetes.

10. No olvidarse de separar correctamente los residuos. Una máxima que debe también aplicarse el resto del año: cada desperdicio a su correspondiente contenedor. Así, se gana en sostenibilidad para el futuro.

«Durante o Nadal increméntase exponencialmente a cantidade de lixo»

Explica Javier Domínguez Lino, presidente de Sogama, que, pese a la mayor concienciación ciudadana, estas fechas han estado siempre ligadas a una relajación de los buenos hábitos. «Durante o Nadal increméntase exponencialmente a cantidade de lixo que entra nas nosas instalacións», explica, «gozar destas festas non significa abandonar a nosa responsabilidade ca protección da contorna».