Replanteo

Cristina Viu Gomila
Cristina Viu LA ATALAYA

CARBALLO

14 may 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Hay que ver qué desfachatez la de los padres de los alumnos de la Costa da Morte, empeñados en que su opinión sea escuchada cuando se trata del horario de sus hijos. Lo que piensan o sientan va siempre por detrás del inmovilismo en las líneas de transporte, de cambios que pueden suponer incluso un ahorro para la consellería.

La burocracia se ha adueñado de tal modo de la Administración que todo se supedita a ella. Los plazos son tan largos que poco tienen que ver con las necesidades de la gente. Es posible que se les permita a votar a los padres, pero seguramente será demasiado tarde para que puedan cambiar las cosas de cara al próximo curso.

Una cosa es el ritmo de la vida cotidiana y otra el mundo de los funcionarios. Los tiempos son distintos y pocas veces consiguen acompasarse. Hay que pedir durante mucho tiempo para lograr pequeños avances, como si fueran favores.

Quizá por eso, los padres se han plantado ante la Lomce y sus reválidas. La cuestión quizá no sea que los deberes les parezcan muchos o que les preocupen los exámenes, tal vez lo que ocurre es que quieren estabilidad y participación en la formación de sus hijos.

La educación es el principal baluarte de un país y enseñar tal vez sea el trabajo más importante del mundo. Hace falta que tanto los maestros como la Administración se lo crean y que los padres se involucren. Eso es lo que les piden, pero cuando lo hacen, les afean la intromisión.

Es posible que haya que replantearse todo, la autoridad, la participación, la motivación y tantas cosas que se han ido perdiendo con el tiempo y no solo con la Lomce.