La Costa da Morte paga dos veces

Carlos Puga Trigás ABOGADO DE CARBALLO

CARBALLO

Aunque ya hayan transcurrido casi veinte años desde que la Xunta de Fraga y Cuíña decidió castigarnos a los vecinos de la Costa da Morte con la autovía de peaje, cada vez que circulo por ella no puedo dejar de pensar en la tomadura de pelo que tan mansamente soportamos. Y este sentimiento está fundamentado en datos incontestables que hemos de recordar.

Porque debemos tener en cuenta que a día de hoy todas las comarcas importantes de Galicia disponen de vías de comunicación de alta capacidad, generalmente autovías, de carácter totalmente gratuito. Ahí tenemos las autovías del Barbanza, del Salnés, de Noia, de As Pontes, o de Celanova. Los vecinos de todas esas comarcas están comunicados con las ciudades o capitales de referencia de una forma ágil, rápida, segura y, sobre todo, gratuita. Sin embargo, en nuestra comarca disponemos de la que ahora se denomina autopista AG-55, que fue construida parcialmente con dinero público y que, finalmente, estamos pagando todos los usuarios con el peaje.

Los datos de tráfico que se aportan en esta página en relación con la mencionada autopista y la carretera comarcal AC-552 son significativos. A pesar del trazado de la comarcal, con continuas limitaciones de velocidad y travesías sin fin, hoy en día tiene más tráfico diario que la autopista. Y la razón no es otra que la económica. Los usuarios optan por viajar por la vía convencional, pese a la pérdida de tiempo que ello les supone, para ahorrarse el coste del peaje, lo que en estas épocas de crisis es todavía más comprensible.

Lo curioso es que la situación no tiene perspectivas de cambiar, vistos los antecedentes. La carretera comarcal no tiene prácticamente posibilidades de mejora en su actual trazado, y cualquier otra medida tendría que pasar por la construcción de una nueva vía, lo que no sería ni barato, ni posiblemente fácil. Y en lo que se refiere a la supresión del peaje de la autopista, la realidad es que no fue asumida de forma clara por ningún partido a lo largo de todos estos años, por lo que no nos queda más remedio que ser escépticos ante cualquier promesa en época electoral, como a buen seguro volveremos a ver próximamente.

Pero en todo caso, los vecinos de la Costa da Morte no debemos olvidar nunca que en la práctica estamos pagando por el uso de nuestras carreteras dos veces. De una parte, al pagar el peaje estamos pagando la construcción y el mantenimiento de la propia autopista. Pero, de otra parte, estamos pagando, sin ser conscientes de ello, también los viajes de todos los vecinos de las otras comarcas de Galicia que disfrutan de sus autovías de forma gratuita. Lo que pasa es que nuestros convecinos quizás desconozcan que este último pago lo está realizando de forma casi clandestina la Xunta de Galicia con nuestros impuestos, destinando cada año cantidades multimillonarias de sus presupuestos para pagar a las empresas que construyeron estas autovías gratuitas.

Y seguiremos pagando el peaje y quejándonos en el café. Pero finalmente seguiremos votando a unos y otros de nuevo, pensando que esta vez irán en serio.