Los empresarios salieron en defensa de la inversión en el puerto exterior después de las críticas vertidas por el alcalde, Xulio Ferreiro, esta semana ante empresarios y políticos en el Nueva Economía Fórum celebrado en el Ritz. La comparativa con el aeropuerto de Castellón no sentó bien en un sector que ve en esa obra una posibilidad de creación de empleo y de nuevos negocios.
El presidente de la Cámara de Comercio, el ceense Marcelo Castro-Rial, lamentó la comparación: «Son totalmente distintos un aeropuerto como el de Castellón, que no se sabe todavía cuál va a ser su objeto, y un puerto como el de Langosteira, al que le falta recorrido pero que está ya trabajando», dice, y recuerda que además, alejará de la ciudad el riesgo del tráfico petrolero.
Para el presidente de la Confederación de Empresarios de A Coruña, Antonio Fontenla, «la macroinversión resulta necesaria tanto desde el plano medioambiental, porque se alejan de la ciudad los tráficos potencialmente insalubres, como desde el de la seguridad. Nada que ver por lo tanto con otras macroinversiones realizadas en otras localidades, como pudiera ser el aludido caso del aeropuerto de Castellón», dice, y define Langosteira como «motor de progreso para la ciudad y para Galicia».
El economista Venancio Salcines, presidente de la Escuela de Finanzas, cree que las declaraciones del alcalde sobre punta Langosteira indican que «no es capaz de ver el alcance de la obra y del puerto exterior». Además considera que ha creado dudas sobre su visión del crecimiento económico: «El alcalde tiene un modelo social, pero estas declaraciones producen dudas acerca de si tiene un modelo económico», algo que ve «preocupante». Cree que en este caso es necesaria esa visión a largo plazo, y explica que «casi todas las ciudades con muelle exterior han redefinido su estructura urbana sobre el muelle antiguo».
El presidente de la Federación Provincial de Comercio, Miguel Agromayor, compartió una opinión similar: «Un alcalde no puede tirar piedras contra su propio tejado, la comparación fue desafortunada porque las dos infraestructuras no se parecen para nada. No puedo estar de acuerdo», dijo.