Cuando la circulación se atasca

Santiago Garrido Rial
S. G. Rial CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

José Manuel Casal

Los comportamientos incívicos son la principal amenaza de la movilidad

03 dic 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

A las 13.20 horas de ayer, había cinco automóviles aparcados en la calle Valle Inclán, en el centro de Carballo. Nada llamativo, de no ser porque está prohibido, salvo en un espacio reservado en el que caben unos tres vehículos, y por un tiempo no superior a los diez minutos. Ninguno de esos cinco autos ocupaba ese espacio.

La norma impera desde hace casi un mes en esta calle. Al principio, con vigilancia casi permanente de la Policía Local para informar a los conductores de los cambios, pero muchos aún no se dan por enterados. La calle tiene un límite de 20 kilómetros por hora (la más baja de Carballo, con numerosos tramos a 30) y prioridad absoluta para los peatones de fachada a fachada, no solo en el tramo central. La única parte buena es que no se han roto más bancos nuevos.

Es uno de los problemas de la movilidad. Otro es muy anterior: la falta de respeto a los vados o a zonas reservadas a discapacitados. No es nada raro encontrarse con un vehículo en alguno de estos puntos, sin tener permiso, lo que a veces genera situaciones desagradables con quien se atreve a defender sus derechos.

Hay algunos aspectos que ayudan a agilizar la circulación, como el nuevo aparcamiento (privado, en una parcela) cerca del consistorio. Otros la hacen más desesperante a veces: todavía a estas alturas la plazas de zona azul en batería alrededor del Concello tienen un ancho escaso, que no anima a aparcar.