Museos, playas y fiestas recibieron estos días numerosos visitantes
17 ago 2014 . Actualizado a las 07:10 h.Este fin de semana largo, con el festivo del viernes 15, ha sido crucial para la Costa da Morte, que se vio abarrotada de visitantes. Así lo atestiguan desde los principales polos turísticos de la zona. Fiestas -las más grandes, en Malpica, A Laracha, Cee y Laxe-, playas, museos y puntos emblemáticos, con Fisterra, Vilán u O Ézaro al frente, han experimentado en estas jornadas, y en el mes de agosto en general, un gran movimiento. También se notó en las vías de comunicación, con mucho más tráfico de lo habitual.
«A cascada, a tope. Nin que fora Semana Santa», dice Ada González, técnica de Turismo de Dumbría. Fue así toda la semana, e incluso la anterior, con una media de 300 personas diarias en la oficina de información. A mayores, hay que añadir todas las que no se acercan a esta, sino que van por libre. Julio ya fue muy bueno, con 10.000 personas atendidas. Las rutas en kayak y la iluminación nocturna atraen.
Solo en la jornada del viernes, el edificio del faro de Fisterra recibió 1.250 personas (son las que hacen alguna consulta, hay muchas más). La media diaria de agosto anda entre las 900 y las 1.000, según explica Xan García, secretario de Neria, encargado de su gestión, en colaboración con el Concello. En fines de semana puede llegar a los 2.000. «A veces hai tanta xente que nin se pode contar», apunta. Esa sensación de abarrote también la comparte el alcalde fisterrán, José Manuel Traba: «Onte [por el viernes] houbo moitísima xente. Tiven que ir facer unha voda ao faro e pensei que non daba chegado», describe. Habiendo buen tiempo, las playas se llenan (a la vista estaba ayer Malpica o Razo). En otro de los lugares más emblemáticos de la costa da Morte, el faro Vilán, la media de los festivos y fines de semana anda por las 700 u 800 personas, también según los datos de Neria. Desde mediados de julio, cuando abrió allí la exposición Son do Mar, pasaron 17.500 personas, cifró la Asociación de Empresarios e Promoción Turística camariñá.
Dentro de la red gestionada por Neria, y según apunta su secretario, el Museo da Electricidade de O Ézaro ronda una media de 800 personas los fines de semanas, mientras que Batáns do Mosquetín (Salto, Vimianzo) y Torres do Allo (Zas) andan entre 200 y 250.
La percepción es muy buena también en otros puntos. Laxe, por ejemplo, está totalmente concurrido. Desde el Castillo de Vimianzo explicaban ayer que, sobre todo cuando no hace tiempo demasiado caluroso, la fortaleza es elegida por muchos visitantes. La satisfacción viene dada, además, por el nutrido público que se acerca a las representaciones de Os Quinquilláns, los domingos, y por supuesto a la Mostra de Artesanía en Vivo. Asimismo, son muchos los que preguntan por las rutas de los sábados, para conocer el patrimonio del municipio. Al dolmen de Dombate entraron este pasado viernes, festivo, 206 personas de día, más 32 en la visita nocturna. En el Ecomuseo Forno do Forte alcanzaron ayer, en datos de las siete de la tarde aportados por su gerente, Francisco Doval, las 234 visitas. Él recordaba que esta pasada Mostra de Olería (del 1 al 10 de agosto) fue la que más visitas reportó al ecomuseo. Desde el Museo Etnolúdico de Galicia (Ponteceso), Ricardo Pérez y Verdes, su responsable, se mostró ayer pletórico: «Pensaba que en verano no iba a haber tanta gente, pero ha venido muchísima». En el Museo da Pesca de Fisterra, gestionado por Neria, va habiendo bastantes visitas, decía ayer el guía, Alexandre Nerium. En julio, pasaron unas 1.200 personas.