Así empezó el Legado do Tibu

Damián Pereira, residente en Suiza, puso en marcha un desafío que ya llega a México


Es es un fenómeno internacional: el Legado do Tibu comenzó arrasando en la parroquia camariñana de Xaviña, de la que es su promotor, Damián Pereira, residente en Suiza. Se extendió por Camariñas, siguió por toda la Costa da Morte, comarcas limítrofes, resto de Galicia, algunas zonas de España y, gracias a las redes sociales, por medio mundo. Ayer mismo, en la sección de Cartas al Director de La Voz de Galicia, un emigrante en México hacía notar que la mancha de agua se extiende imparable.

Pero volvamos a Camariñas. Hace poco se constituyó la Asociación Legado do Tibu, que tiene por objeto promover la actividad ya conocida, organizar la fiesta del mismo nombre (de momento, una macro quedada para el 12 de julio en la playa de O Ariño, en Xaviña, cómo no) y otras actividades. Desde la asociación recuperan los primeros momentos de este big-bang acuático. Damián, ya se sabe, fue el primero. Tras mojarse, nominó a su primo Daniel Pereira, que fue el segundo en mojarse. También nominó a Elvis Romero (el noveno en darse el chapuzón) y a Fran Sambade (el tercero de la lista). Sambade, a su vez, citó a Alberto Trillo (cuarto en hacerlo). Este, a Felipe Santos, que además es el presidente (el quinto en hacerlo), a Jony Romero (séptimo) y a Enrique Luaces (sexto en pegarse un chapuzón). Santos, a su vez, nombró a Carlos Rodríguez (octavo). En este punto, la historia ya pierda la cuenta de quién fue el noveno, pero estuvo entre Marcos Caamaño, Daniel Rodríguez, Roberto Pasito, Diego Carril, Sergio Caamaño y Malena Carril Pardiñas, que fue la primera mujer en caer al agua, además de ser la tesorera de la entidad. La mayor parte de los anteriores también forman parte de la junta directiva.

¿Y el nombre? Explican desde la entidad que el legado do Tibu comenzó a usarse un poco más tarde: «Ao principio, todos dicían: ?vou continuar o legado do meu primo?; ?vou continuar o legado de Damián, alias O Tiburón?; ?vou continuar o legado do tiburón?, hasta que la gente comenzó a decir: ?Vou continuar o legado do Tibu, sexa quen sexa?.

En una semana, toda la parroquia se había mojado. A la siguiente, el juego hacía furor en las de al lado, Camariñas y A Ponte do Porto. El resto, ya se conoce. Siempre, con la famosa condición de las 48 horas de plazo y la mariscada si se incumplía.

Más sobre la intrahistoria. Los primeros nominados crearon un grupo de Whatsapp, abierto al #legadodeltibu. Fue a más. Decidieron hacer un pequeño recuerdo y se plantearon las camisetas. Lo comentaron. Llovieron las peticiones. Hicieron cien y las agotaron en tres días. Después vendrían más y hoy se venden en numerosos establecimientos. Cuestan seis euros.

¿Y qué hacer con ese dinero? En este rápido proceso, Damián relató que en Suiza le habían dicho que el juego había comenzado en Estados Unidos, gracias a unos padres que querían financiar el tratamiento de su hijo con cáncer. Así que ya quedó decidido: el dinero recaudado irá para la lucha contra esta enfermedad.

El 31 de mayo Damián vino a España y fue cuando aprovecharon para constituir formalmente la asociación. Solo faltó uno de los miembros. Al final, queda de la siguiente manera: Felipe Santos Alves, presidente; Jony Romero Caamaño, vicepresidente; Malena Carril Pardiñas, tesorera; Sergio Caamaño Fernández, secretario, y los vocales son Marcos Caamaño Bermúdez, Damián Pereira Martínez, el Tibu; Daniel Pereira, el miniTibu; Alberto Trillo Rodríguez, Elvis Romero Caamaño, Daniel Rodríguez Doyle, Carlos Rodríguez Doyle y Diego Carril Romero.

Facebook, sobre todo, pero también Youtube, ofrecen un muestrario de cientos, seguramente miles, de vídeos de gente mojándose y nominando a otros muchos, al menos tres. Ya son muchos los alcaldes que lo han hecho. El último (seguramente a estas alturas ya el penúltimo) el de Padrón.

Los beneficios de las camisetas van a la lucha contra el cáncer

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