El Estado elimina ayudas a la mayoría de los parques eólicos de la comarca
CARBALLO
Solo la conservarán dos de Dumbría y el de Fontesilva
08 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.La gran mayoría de los parques eólicos de la Costa da Morte se quedarán sin la prima que aporta el Gobierno a este tipo de instalaciones, y que supone prácticamente la mitad de los ingresos de la compañía. Eso será así si prospera (es lo más probable) la propuesta de actuación ya entregada a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, y que afecta a los parques construidos hasta el 2004. El Gobierno entiende que ya han obtenido rentabilidad suficiente en estos años y su único ingreso será el del precio diario del megavatio en los mercados correspondientes, que en la actualidad ronda los 50 euros.
La medida dejará sin incentivos al 70 % de las instalaciones gallegas, y según la patronal del sector, la Asociación Eólica de Galicia (EGA) supondrá unas pérdidas conjuntas de unos 270 millones de euros al año, comprometiendo empleos e inversiones, además de garantías financieras para la ampliación o cambio de los aerogeneradores. Una cuestión que, en la Costa da Morte, no es baladí: hay 16 parques eólicos aprobados y pendientes de ejecutar, con una inversión que ronda los 500 millones de euros, de los que una buena parte (un 4 % de media) debería ir a las arcas municipales en concepto de impuestos. Si ya con el marco actual, muy restrictivo con ayudas y más impuestos, además de la dificultad de acceder a la financiación, la ejecución de varios de esos proyectos sigue pendiente, si las compañías se quedan sin ingresos, su viabilidad estará más que amenazada.
Los únicos que se salvarían serían los dos últimos de los cuatro que tiene Dumbría (Valsalgueiro y Ponte Rebordelo) y el de Fontesilva, entre Coristanco (sobre todo) y Santa Comba, cuya segunda fase terminó de construirse hace cuatro años. El dumbriés, además, por muy poco, porque las obras comenzaron en el 2005 (31 aerogeneradores que suman 40 megavatios, la mayor parte en la parroquia de Olveira). El de Valsalgueiro llegaría tres años después y aún hay dos en espera.
Desde la EGA, su secretario general, Íñigo Muniozguren, considera que el Gobierno perjudicará a los pioneros. Los de la Costa da Morte lo fueron en Galicia y España.