El Concello abre sus instalaciones fúnebres al lado del cementerio de colores, con cuadros de Orcajo y amplio mirador
01 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.El Concello de Dumbría abrió hace dos años un cementerio de colores que, al menos en imágenes, ha dado la vuelta al mundo, tanto por su diseño como por sus lápidas llamativas, un atrevimiento que fue bien recibido por los vecinos. Ahora, justo al lado, abre el tanatorio municipal. Y lo hace justamente estos días, tras completados todos los requisitos administrativos, aunque no hay acto oficial de inauguración. A partir de la semana que viene, los vecinos que lo necesiten podrán usar las instalaciones.
El tanatorio no llama tanto la atención como los nichos vecinos, pero sus líneas modernas no desentonan. La autora es la misma, la arquitecta Rosana Pichel, que está dejando su impronta por todas las parroquias dumbriesas (la próxima apertura será el centro de recepción de peregrinos de Hospital). Destaca la amplitud, los ventanales, y sobre todo la enorme terraza frontal, construida sobre lo que algún día será el crematorio, revestido en acerto corten, con forma escultórica de monolito. Alrededor, las zonas ajardinadas y los pinares. Dentro llaman la atención tres cuadros de Ángel Orcajo. «É un pintor reconocido nacional e internacionalmente, e estámoslle moi agradecidos pola súa donación ao pobo de Dumbría», señalaba ayer el alcalde, José Manuel Pequeño. Orcajo vive en Madrid y pasa temporadas en Dumbría.
También destaca el resto del mobiliario, aunque teniendo en cuenta para lo que está pensado, las alegrías del diseño son más limitadas.
El tanatorio tiene dos salas de velación, y un espacio amplio que se puede usar como sala multiuso, capilla o zona de separación. El resto, lo habitual: área de tanatopraxia y frío, vestuarios, baños, almacén, oficina o garaje en el sótano. En total, 700 metros cuadrados.
La gestión, de momento, será municipal. Personal del Concello se encargará de abrir y del mantenimiento. La familia que lo necesite tiene que solicitarlo en las oficinas municipales. Las tasas serán «moi económicas, tanto para os particulares como para as funerarias, as máis baratas posibles», indica el regidor. La ordenanza irá a pleno en breve. Más adelante, y en función de cómo se desarrolle su funcionamiento, el Concello podría sacar a concurso la gestión.