Jean-Luc Dalizon: «La distancia ya no existe en nuestros corazones»

Elena Eiras / Mar Varela CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

Los franceses de Olonne Sur Mer se despiden de sus hermanos de A Laracha tras su visita de una semana

09 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El día 1 aterrizaron en Oporto y desde entonces no han parado de moverse. Un grupo de vecinos de Olonne Sur Mer han disfrutado, hasta ayer, de unos días junto a sus hermanos de A Laracha. Jean-Luc Dalizon es el presidente del comité de hermanamiento francés.

-¿Cómo ha resultado la semana en A Laracha?

-La primera parte la dedicamos a hacer turismo por la zona sur de Galicia, y resultó excepcional porque el tiempo también lo era. La segunda parte de la semana la dedicamos a nuestros hermanos aquí, en A Laracha. Es una relación ya establecida, nos conocemos bien. Hace ya tres años que existe un hermanamiento oficial y unos cinco de manera más informal. Este año tuvimos el proyecto de venir a la Feira das Cereixas, en Paiosaco, y todo el mundo estaba súper contento, no sé si existe una palabra que signifique más que súper contento, pero si la hubiese sería esa.

-En la feria instalaron un puesto para presentar a sus hermanos cómo es Olonne Sur Mer...

-Sí, aprovechamos la Feira das Cereixas para presentar, de manera muy sencilla y breve, la ciudad hermana de Olonne Sur Mer. Se trata de dar y mostrar documentos turísticos y vídeos para que la gente de A Laracha no solo conozca su nombre, sino que pueda tener una idea bastante concreta de lo que somos y de dónde vivimos, y, finalmente, darse cuenta del hecho de que nuestras ciudades son bastante parecidas a pesar de estar separadas por 1.300 kilómetros de distancia. La distancia existe en la geografía, pero ya no en los corazones.

-Además, pudiendo coger un avión están casi al lado...

-Sí, cada vez que venimos probamos una nueva forma de viajar. La primera vez hicimos el viaje completo en autobús, y hace dos años vinimos en barco hasta Gijón, terminando en autobús. Este año hemos venido en avión, y esto nos permitió ganar tiempo, aunque es un poco más caro. De todas maneras, como venimos con un grupo de gente un poco más mayor resulta la opción más acertada.

-¿Qué tal la comida?

-Uff... No me hables de comida. ¡Es fenomenal! Como sabes, nosotros, los franceses, es un tema que apreciamos bastante, y los vecinos de A Laracha cocinan cosas extraordinarias. Hemos comido cosas típicas de Galicia, que es lo que queríamos, y es un paraíso.

-¿Y el gallego?

-Ese es mi objetivo para el año que viene porque, aunque lo leo, cuando la gente habla es muy difícil entenderlo y no lo hablo, pero puedo decir algunas palabras sueltas.

-¿Cómo fue convivencia con las familias?

-Como la mayor parte del grupo no habla español y están alojados en el hotel, pero los que se las arreglan con el español han preferido estar en casas particulares. En Olonne desde hace tres años damos una clase de español para gente adulta y ahora estas personas pueden constatar su aprendizaje al hablar con la gente y entablar amistad.

-¿Se llevará usted algo de recuerdo a Francia?

-Bueno, nos vamos con las cosas razonables para el avión, pero lo que no pesa nada para el avión pero mucho en nuestro corazón son los sentimientos de amistad que nos llevamos.

-Y ahora toca pensar en una visita de los vecinos de A Laracha a Olonne.

-Sí. Olonne Sur Mer es una ciudad hermanada con pueblos de África, Inglaterra y Francia. Para promocionar todos los hermanamientos tenemos una fiesta anual para que la gente conozca mejor esos pueblos.

-¿Se han atrevido a bañarse?

-Algunos, los más jóvenes. Pero los demás disfrutamos de los maravillosos paisajes, que son muy diferentes a los nuestros. Es un paraíso.