Cuando la droga se ocultaba entre vacas y pacas de heno

carballo / la voz [8 DE NOVIEMBRE DE 1998]

CARBALLO

Los fardos de droga fueron encontrados en 1998 ocultos entre estas pacas de heno.
Los fardos de droga fueron encontrados en 1998 ocultos entre estas pacas de heno. j. m. casal< / span>

La Guardia Civil investigó durante años al conocido clan de Muxía

08 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Las continúas visitas que el muxián Fernando García Gesto, uno de los jefes del clan de Os Lulús, realizaba a principios de noviembre de 1998 a al lugar de Prado de Bustelo, en Dumbría, pusieron sobre aviso a los agentes de la Guardia Civil. Le dieron el alto, y uno de los guardias incluso disparó al aire, pero Fernando, que junto con su hermano Andrés habían sido los primeros gallegos juzgados y condenados por blanqueo de dinero procedente del narcotráfico, fue más rápido y se fugó. No lograron detenerlo hasta el 2001, cuando la Guardia Civil lo encontró cerca de su casa, donde supuestamente vivió todos esos años protegido y avisado por sus allegados de cualquier movimiento que se produjese en la zona.

Tal día como hoy de 1998 los agentes de la Guardia Civil peinaban las carreteras de la Costa da Morte en busca de Fernando García Gesto o del Golf en el que había huido. No tuvieron éxito, pero a cambio habían descubierto en los dos alpendres de Prado de Bustelo que tanto visitaba el narco más de media tonelada de hachís procedente de la descarga que el 24 de octubre de ese mismo año se había realizado en la playa muxiana de Os Muíños, no muy lejos de la casa natal de Os Lulús. Los agentes habían recibido el soplo de que se iba a producir el desembarco, pero cuando llegaron no encontraron más que dos sacos de pan y cajas con fruta.

La droga fue encontrada en Dumbría días más tarde, oculta entre pacas de heno de los alpendres de José Manuel Franco Noya, un labrador de 50 años del que nadie sospechaba en la aldea. En uno de los almacenes escondía once fardos (300 kilos), en el otro edificio otros ocho paquetes (230 kilos). Franco Noya fue el único detenido en esta operación. Pero no fue la única de las atribuidas a Os Lulús. Y mucho menos el último desembarco de droga en las playas de Muxía. En julio del 2009, por ejemplo, dos meses después de que los narcotraficantes del Iriana fueran sorprendidos por la Guardia Civil cuando desembarcaban 3.800 kilos de hachís en la playa de Arnela, los agentes detuvieron a seis personas supuestamente relacionadas con la venta de droga procedente de ese cargamento, que nunca fue recuperado. Los investigadores estaban convencidos de que había narcos locales dispuestos a hacerse cargo del alijo una vez que este llegase a tierra. Nunca se pudo probar, sin embargo y pese a las sospechas, la conexión con Os Lulús.