La inspectora de la Consellería de Educación traía órdenes claras de su jefa territorial y de nada sirvieron la manifestación de los padres y los esfuerzos del resto de la comisión de escolarización; el próximo curso no habrá una cuarta aula de primero de primaria en el colegio Fogar de Carballo.
Después de pasar reunida toda la mañana con la presidenta del Consello Escolar Municipal, Encarna Herranz, el director del colegio, Fernando Garea, y la concejala de Educación, Mar Eirís, la representante de la Xunta únicamente accedió a que en el Fogar se supere la ratio recomendada, o lo que es lo mismo, que parte de esos niños estudien en el centro pero pasando por encima del límite de alumnos fijados para cada una de las aulas.
Con todo, los padres que ayer reclamaban con pancartas en la mano su derecho a decidir donde escolarizan a sus hijos, no sabrán hasta hoy, cuando salga el listado definitivo, lo que ocurrirá en cada caso.
Lo más probable, según explicó José Manuel Facal Fariña, uno de los afectados, es que parte de los pequeños acaben en el Fogar y el resto repartidos por alguna de las unitarias que engloba el CRA Ponte da Pedra.
Una decisión que no entienden los padres a los que no se les ofertaron plazas, ni en A Cristina, ni en el Bergantiños, ni en el Artai. «Van habilitar unha praza de infantil, de tres a cinco anos, cando non é ensino obrigatorio, e non a de primaria, co que senon levo o meu fillo ao colexio pode vir a Garda Civil bucarmo á casa», se queja Facal.
Tampoco comprenden que la zonificación del municipio, el plan que establece qué lugares corresponden a cada centro, sea anterior a la construcción de los colegios de Razo y Sofán, con lo que se da la paradoja de que niños de Noicela, O Rapadoiro, A Imende, Berdillo o Artes tienen asignados colegios del casco urbano, mientras que otros escolares que residen en el núcleo de Carballo tendrán que estudiar en una unitaria.