El Centro Coreográfico Galego prepara su llegada a Ponteceso

Á. palmou CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

La Escola Municipal de Danza comenzará su andadura el próximo curso

31 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Con el objetivo de derribar algunos tópicos y sembrar en los más pequeños la semilla de la pasión por la danza aterrizaron ayer en Ponteceso un grupo de bailarines del Centro Coreográfico Galego con su directora, Mercedes Suárez, a la cabeza, y un interesante proyecto que dar a conocer: la puesta en marcha de la futura Escuela Municipal de Danza.

Explicaciones y demostraciones se fueron alternando en una puesta en escena que fue conquistando de forma gradual el interés del público -medio millar de niños de los centros educativos de la localidad- que llenó el graderío del pabellón de la capital municipal y que premió la labor de los bailarines con varias salvas de aplausos y muchas exclamaciones de asombro y admiración.

«A danza é a linguaxe do corpo», explicó Suárez a su joven auditorio tras destacar que se trata de una disciplina que requiere de esfuerzo y dedicación, pero que también tiene sus recompensas: «Hai quen pensa que as profesións artísticas non son iguais ás outras, que ir á Universidade é para ser avogado, médico ou arquitecto, pero a danza tamén é unha carreira universitaria», indicó. Suárez recurrió también al humor para ganarse a los más pequeños y combatió los posibles prejuicios señalando que «a danza non é algo de nenas».

Julia Méndez, Astrid Molinero, Juan Miguel Hernández, Ariel Gastón y Miguel Ángel Ponte se encargaron de dar forma a sus palabras interpretando varias coreografías, que fueron seguidas con gran atención, pese a la corta edad de buena parte de los niños presentes, y que fueron despedidas con un aplauso atronador. Además, muchos de ellos no dudaron en alzar la mano cuando Suárez realizó una rápida encuesta sobre cuántos están dispuestos a tratar de emular a los cinco artistas tomando parte en la futura escuela.

Tras la presentación realizada ayer, los pequeños -y sus padres- tendrán aún varios meses para meditar sobre ello porque la inscripción no se abrirá hasta septiembre y las clases arrancarán, presumiblemente, en octubre.