Todos los sindicatos han presentado alegaciones al decreto de la leche, pero no hay coincidencia entre ellos. Unións Agrarias considera que es positivo, pero tiene cuestiones que hay que aclarar y considera que hay que defenderse de la industria. Para Xóvenes Agricultores las cosas son distintas. No están de acuerdo con el contrato anual y consideran que habría que buscar un modelo distinto que garantice los derechos de los granjeros. En general, el principal problema es la negociación con las organizaciones de productores, que la Unión Europea considera imprescindible para hallar un precio que sea bueno para la industria y los ganaderos. La forma en que se organizarán y crearán estas agrupaciones es el asunto que más preocupa a los profesionales del sector.