Vecinos de Entrecruces y Rus protestan por cómo quedaron las obras del alcantarillado

La Voz CARBALLO/LA VOZ.

CARBALLO

Un grupo de vecinos de las parroquias carballesas de Rus y Entrecruces se han dirigido al alcalde de Carballo, Evencio Ferrero, para protestar por el estado en el que han quedado las obras del alcantarillado, que se llevaron a cabo a lo largo de un tramo de la carretera provincial CP-1914, precisamente entre lugares de ambas localidades. Señalan (el escrito lo firman 18 personas) que existen «graves deficiencias das obras por parte da empresa encargada, que está a causar numerosos problemas de inundacións na estrada», lo que lleva aparejados «danos materiais e perdas nalgunha vivenda de enseres e diversos produtos, como pensos ou patacas». Estos vecinos aseguran que las cunetas carecen de la capacidad necesaria para evacuar el agua, o que los tubos de entrada a las fincas o viviendas, en determinados casos, «non están nivelados uns cos outros, ademais de carecer do diámetro necesario» para darle salida cuando la lluvia es abundante. Tampoco les gusta como se han dejado los accesos a las viviendas: «A maioría tiñan beirarrúas de cemento, e agora quedaron cunha especie de zahorra mal botada e que, na súa maioría, vaise coa chuvia e en moitos casos produce lama». Añaden que, ante esas circunstancias, le preguntaron a la empresa, y que esta les respondió que, por su parte, los trabajos están terminados. Los lugareños dicen que, aunque los terrenos sean de la Diputación, «deberíanse deixar as cousas como estaban, xa que o cemento fora pagado polos donos das casas, e tamén as construíron». Indican que la situación es aún más grave en el lugar de O Pego, justo en el límite: «Aquí, sempre que chove con intensidade, prodúcense desbordamentos na estrada, traendo consigo danos de considerable valor ás tres casas, ademais de aos peóns e os condutores», como ocurrió recientemente con un vehículo que chocó con una vivienda. Creen que, en buena medida, se debe a que la empresa acumuló tierra en una parcela próxima y el agua busca salida. El portavoz de Terra Galega, Manuel Andrade, indicó ayer que apoya estas quejas y solicitará al Concello que tome medidas para arreglar la vía. El teniente de alcalde y responsable de Medio Ambiente, José Antonio Viña, indicó que las obras no están acabadas. «Fíxose unha reposición provisional, pero hai que rematala». En todo caso, dio orden a la dirección de obras para que compruebe metro a metro la ejecución de los trabajos. Viña cree, no obstante, que el principal problema no tiene nada ver que con la obra del alcantarillado, sino con la falta de mantenimiento de las cunetas y tajeas, que las obras han venido a poner de manifiesto. Por ello, ha solicitado a la Diputación que analice el estado de la carretera.