Las vías de Dumbría eran prácticamente intransitables para los peatones

Juan Ventura Lado Alvela
J. V. Lado CARBALLO/LA VOZ.

CARBALLO

04 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Entre todas las localidades de la Costa da Morte afectadas por la nieve y las placas de hielo, Dumbría se llevó la peor parte. Las principales vías del Concello estuvieron impracticables hasta el mediodía. La situación era tan extrema que un empleado municipal explicó que le había llevado más tiempo llegar a pie desde el coche al Concello, que desde su casa al trabajo. Otro operario del Ayuntamiento cayó a suelo nada más salir de su vivienda y se dislocó un hombro. La ambulancia que acudió a socorrerlo tardó varias horas en cubrir los cuatro kilómetros que separan su residencia, en Vilar de Buxantes, del centro médico. Otros compañeros, algunos de ellos encargados de despejar las carreteras, consiguieron llegar a las once a los lugares más problemáticos. Las carreteras más afectadas fueron la comarcal AC-552 y la que une Hospital con Brens, aunque también se produjeron complicaciones en la DP 404 y en la AC-550. Un autobús se salió de la vía y otro del transporte escolar quedó inmovilizado antes de recoger a los alumnos.

«Desde Berdoias a Bustelo era todo xeo e non se podía pasar de ningunha maneira. Eu incluso houben de saír fóra», explico el responsable de Protección Civil, Raúl González.

Sin embargo, el epicentro de los problemas, además de en la propia entrada a la capital municipal por la carretera antigua, se situó en el puente del río Castro. De las decenas de coches que se fueron a la cuneta en todo el municipio, buena parte de ellos estaban allí. Incluso mantenerse en pie fuera de los vehículos se convertía en un auténtico ejercicio de equilibrismo. Los daños materiales, sobre todo por los automóviles que sufrieron desperfectos, ascienden a varios miles de euros, aunque afortunadamente no hubo que lamentar víctimas personales.