Entre los miles de caminantes que el domingo asistieron en la catedral compostelana a la misa del peregrino había un grupo muy especial. Eran los integrantes de la segunda edición de la Peregrinación Costa da Morte Loita Contra o Cancro, una iniciativa más de las muchas que ponen en marcha las juntas locales de la comarca para concienciar a la población de que hay que seguir luchando en todos los campos para ayudar a aquellas personas que sufren la enfermedad. Y también a sus familias. Miembros de las asociaciones de toda la zona caminaron durante cinco días convencidos de que sus pasos (muchos), las agujetas (también muchas) y las ampollas en los pies (demasiadas) han valido la pena, porque han podido caminar por todos aquellos a los que el cáncer les impide participar en la ruta. De ahí que el domingo, y a pesar del cansancio o de los fallos (siempre los hay, son inevitables) que hubiese podido haber en la organización, estuviesen en un segundo plano.
Responsables de las juntas locales de Arteixo, A Laracha, Cabana, Camariñas, Fisterra, Malpica y Coristanco, como Conchita Velay Fernández , Raquel Andrade García , Carmen Teresa Blanco Cancela , Marina Beizana Riobó , Julia Blanco Fondo o María del Pilar Insua Méndez , partieron desde Fisterra el pasado miércoles y el sábado por la tarde llegaron a Santiago. Exhaustos, pero felices. Y el domingo asistieron junto a otros muchos vecinos y amigos, entre los que estaba la presidenta de la junta provincial de A Coruña, Elena Viturro de Oya , a una emotiva misa en la que recordaron con mucho cariño a aquellos que no pudieron realizar la ruta. El eslogan de la iniciativa, «Ti que podes fai o camiño» se cumplió al pie de la letra, pero el año que viene tiene que participar mucha más gente. Que quede claro que la Costa da Morte hará lo imposible para acabar con la enfermedad.
Imaginen que se van de tapas, que disfrutan de unos mejillones sabrosísimos y que, además, se llevan un premio. Pues eso es lo que le ha pasado al joven Pablo Pasantes Méndez , flamante ganador del sorteo que la asociación de empresarios de Ponteceso hizo con motivo de la reciente celebración de la segunda edición de la Ruta do Mexillón. Él disfrutó de los pinchos y, además, rellenó la papeleta para llevarse una cena con alojamiento para dos personas en al casa de turismo rural Casa Fontán, en Tella (Ponteceso). Vamos, que el día le salió redondo. Recogió su premio de manos del presidente de la asociación de empresarios, José Santos Rial , y del propietario del establecimiento rural, Joaquín Posse , que ya le han avisado de que pasará una noche muy especial. Ahora solo le queda elegir acompañante.