El uso de camiones reduce el tráfico marítimo de madera desde Laxe

La Voz REDACCIÓN/LA VOZ.

CARBALLO

12 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El tráfico de mercancías en los puertos de la comarca habilitados con ese fin se limitó, el pasado mes de mayo, a los movimientos que generó el de Brens (Cee). En Laxe, la madera solo ha supuesto la salida de un buque en lo que va de junio. Los movimientos de mercancías en el muelle bergantiñan generan desde hace tiempo un número reducido de fletes.

El motivo principal de esta reducción, que de momento no es demasiado importante, es que la empresa de celulosas portuguesa a la que van a parar los eucaliptos de la zona ha empezado a negociar directamente con los madereros. Muchos de los que antes utilizaban la firma madrileña que realiza los fletes desde Laxe y desde puertos de la Mariña lucense, reciben ahora camiones en los que cargan los troncos. El precio que perciben es mejor que el que conseguían con el intermediario.

A pesar de todo ello, la demanda de la celulosa sigue siendo la misma y, según empresarios del sector, es lo que mantiene a flote a los madereros.

El caso de Brens

En Brens el caso es distinto. El puerto comercial de Cee estuvo muy activo durante el pasado mes de mayo gracias a dos factores. Por una parte, la mayor parte de las salidas y entradas de buques se debió al tráfico de arena desde el almacén de Caolines de Vimianzo hacia las playas coruñesas de Riazor y el Orzán; por la otra, la reactivación económica de Ferroatlántica permitió la salida y entrada de buques relacionadas con esa empresa.

Explica el práctico de Laxe y Corcubión, Josecho Centeno Vidal, que en total las factorías de Ferroatlántica movilizaron cuatro buques en mayo -y otro más en lo que va de junio-, y que la arena destinada a A Coruña supuso la salida de 15 barcos en mayo.

La revitalización de la actividad económica generada por el movimiento de arena ha tocado ya a su fin. Los últimos barcos fueron enviados el mes pasado y no está previsto que partan más de Cee hacia A Coruña.

En total, durante los seis meses que se prolongó la operación de regeneración de las playas coruñesas salieron de Cee 64 barcos, que transportaron hasta Riazor y el Orzán cerca de 320.000 toneladas de áridos. Todo ese material fue llevado antes, por carretera y a bordo de camiones, desde las instalaciones de Caolines de Vimianzo hasta el muelle. Con todo, el tráfico marítimo relacionado con la arena se ha terminado. Ahora, los movimientos de buques se limitarán a los generados por Ferroatlántica y por la madera en Laxe.

La recuperación de la actividad en las factorías de Ferroatlántica garantiza cierto trabajo en Brens. La empresa mueve una media de 48 mercantes al año. El año pasado, con la crisis y la factoría afectada por un ERE, fueron solo 20 en doce meses los que abandonaron el muelle de Brens con ferroaleaciones.

Además de Ferroatlántica, había otra empresa que generaba importantes movimientos en Brens. Se trata de Caolines de Vimianzo. En los últimos meses todo lo que transportó fue arena, pero no caolín. Ahora, con el final de las obras en A Coruña, no se prevén más fletes.

La empresa, que en un año normal empleaba una media de 20 mercantes para el transporte de caolines a distintos puertos, pasó el año pasado con la cuenta a cero en el número de buques fletados.

En lo que va de un año solo un mercante ha abandonado Brens cargado de caolines. La empresa ha notado de modo muy directo los efectos de la crisis internacional.

Ahora la continuidad del tráfico de mercancías depende de que Ferroatlántica siga produciendo y teniendo mercado para sus productos. El año pasado solo salieron de Laxe y Cee un total de 38 barcos, un número muy bajo si se tiene en cuenta que en un año normal solo las factorías de Cee y Dumbría y la cantera de Vimianzo generaban casi 70 entradas y salidas de mercantes del puerto de Brens.