Así da gloria llegar a los 103

Harry Dorial redac.carballo@lavoz.es

CARBALLO

28 abr 2010 . Actualizado a las 02:15 h.

Claro. ¿Quién no va a querer llegar a los 103 años casi en plenitud de facultades? Si ya los que somos de la década de los 70 empezamos a notar que el cuerpo ya no responde como antes (y perdón por la soberbia: que me quede como estoy), es francamente deslumbrante que cuando pasas de los 100 mantengas bien la vista, la memoria, la movilidad (vale, con ciertos problemas), la capacidad de valerte por ti mismo con algunas ayudas... Pues todo eso le ocurre a Teresa Costa Santos , vecina de Canduas, en Cabana, que ayer celebró los 103 años, aunque la pequeña fiesta, íntima y familiar, tocará el domingo. Por temas de trabajo, les viene mejor a todos.

Teresa entra así en el club de los mayores de la Costa da Morte, a larga distancia de la número uno, que es de Fisterra y ya va camino de los 109; de la número dos, de A Ponte do Porto, que en diciembre alcanzó los 105, y de la tercera, vecina de Rodís, en Cerceda, con 104 desde enero. De 103 son unos cuantos en la zona, pero tampoco en exceso.

Teresa es soltera, una cualidad que, hasta hace pocos años, se repetía en las mujeres más longevas de Galicia, lo cual no significa nada más que eso, que nadie extraiga conclusiones precipitadas. Toda su vida fue labradora. Vivió la mitad en su parroquia natal, pasó treinta años en Pontevedra, con un hermano sacerdote, y casi veinte en Pazos, y después regresó. La cuida Lola , su sobrina. Lee el periódico y el catecismo, que se sabe de memoria. Hace unos días viajó a Santiago, y sin problema. Sí, así da gloria llegar a los 103.

Los alumnos del centro Alcalde Xosé Pichel de Coristanco visitaron ayer la sede de La Voz de Galicia en Sabón. Durante la visita pudieron conocer cómo se desarrolla el trabajo en la redacción. También se les explicó el funcionamiento de la rotativa, y de la sala de expedición y cierre en el encartado y elaboración de los paquetes de periódicos para los puntos de venta. Vieron el almacén de papel, conocieron su consumo diario y la procedencia de las bobinas. Acabaron con una visita al Museo, donde les enseñaron los primeros periódicos gallegos y cómo se hacía La Voz hace varias décadas: dos y pico más del año en que nació Teresa. Una vida larga, las dos. Y que dure y que todos lo veamos.

Que era lo que se hacía cuando acababan los grandes trabajos. Y la entidad de Baio, Río Mar, que como dice su nombre está integrada por pescadores de río y de mar, acabó el domingo las cuatro jornadas dedicadas a la limpieza del un tramo del río Grande, entre Ponte Lodoso y Vadalama, ya en Salto, y por eso la directiva disfrutó de una comida en el Montreux de A Piroga. Allí estaba el presidente, Pepe Mira ; Javier Vilela Espasandín , el secretario (entre otros) y también el responsable de la asociación de vecinos Tabeirón, Manuel Núñez . La comida fue incluso más sabrosa, por el aliciente de que esa mañana habían currado.