El párroco de Carballo, José García Gondar , celebró ayer su santo trabajando, pero incluso así fue un día muy especial, ya que a la misa de las doce y media asistieron quince niños que recibieron su primera comunión. Fue un día muy especial para él y, sobre todo, para Christopher , José María , Silvia , Soraya , Laura , Sara , David , Gabriel , Rubén , Álex , Alejandra , Adrián , Andrea , Irene y Roi . También para sus familias, que llenaron la iglesia de San Xoán para ver a sus niños de blanco inmaculado y comportándose como verdaderos ángeles. El sacerdote fue el encargado de preparar a este grupo, pero también contó con la ayuda de la catequista Fidelina Domínguez Vázquez , que estuvo muy pendiente de que todo saliese bien. Durante las comuniones, y también durante los bautizos, porque ayer fue un día de trabajo doble para el párroco, que se encargó de darle la bienvenida a la Iglesia a Brais , Blanca , Rita , Kevin y Borja . No había, como ven ningún José, a pesar de que el de ayer fue su día.
Estuvo de santo, por ejemplo, el gerente de la panadería Añón, José Manuel Gesto Suárez , que el viernes celebró, junto a su socio, Juan Tasende Añón , el primer aniversario del establecimiento. Fue una fiesta por todo lo alto, en la que no faltó la música (de ella se encargaron el grupo ciclón y el trío Dilema), ni el humor, con Pepo Suevos, y mucho menos la buena gastronomía. De lo último se ocuparon, no podía ser de otra forma, los trabajadores de la Panadería Añón, que elaboraron sabrosísimas empandas, riquísimos panes de huevo, herraduras para chuparse los dedos y muchos otros productos, de los que disfrutaron los clientes y los vecinos de Barís, en la parroquia carballesa de Rus.
Y mientras en Carballo disfrutaban de los postres de Añón, en Baio iban un poco más allá. Más allá del postre: los puros. Los de la marca italiana Toscanello, que fueron los protagonistas de la cata que se celebró en Casa Rogelio. Los dueños del establecimiento, Sara Valiña Castiñeira y Fernando Montero López , fueron los anfitriones de una agradable y humeante velada.