«Dombate es más que un dolmen»

CARBALLO

El titular del organismo provincial encargó en 1989 el proyecto de puesta en valor del yacimiento y el viernes se declaró feliz cuando puso la primera piedra de la obra

07 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El presidente de la Diputación, Salvador Fernández Moreda (56 años), cumplió el viernes un sueño largamente acariciado. Asistió al comienzo de las obras de rehabilitación del dolmen de Dombate. Él mismo encargó el proyecto en el año 1989, y tuvo que esperar hasta el viernes para ver su materialización. Dejó el organismo provincial en el 95 y volvió en el 2003. Desde entonces, Dombate se ha convertido en su lucha personal.

-¿Cómo surgió la idea de poner en valor el dolmen de Dombate?

-Era la época del nacimiento de la asociación Neria y estábamos tratando la promoción de la Costa da Morte en su conjunto, de forma global. Fue también entonces cuando se acordó la rehabilitación del Castillo de Vimianzo. La Diputación tiene un importante patrimonio en la zona y decidimos utilizarlo como un recurso turístico más de la comarca, para potenciar las posibilidades de la zona. Además, siempre se dijo que Dombate era la catedral de los dólmenes gallegos, no sé si es verdad, pero es lo que se dice.

-Han pasado más de 20 años desde entonces. ¿Ha sentido la tentación de claudicar?

-Sinceramente, sí. Honestamente tengo que decir que alguna vez me tentó la idea de dejarlo correr, porque ha sido como darse de cabeza contra un muro. Todo eran trabas. No lo entendía. Tenía el dinero, la intención y la voluntad, pero no podía. Muchas veces pensé en tirar la toalla. Me dije: tapo todo y dentro de diez o quince años quizá venga alguien que sea más capaz que nosotros. Eso me pasó por la cabeza, pero al final no lo hice.

-¿Por qué cree que el proceso ha sido tan largo?

-Es muy complicado. Hemos tenido que hacer expropiaciones, vallar todo el recinto, cambiar una carretera... Y nos hemos topado con Patrimonio. Si fuésemos un particular ya nos hubiese arruinado. Hay que cambiar las cosas, hay demasiadas trabas administrativas para hacer algunas cosas. No vale que cada uno haga lo que le dé la gana, pero hay que facilitar las cosas para que puedan hacerse.

-¿Qué ha sido lo peor?

-Las respuestas de Patrimonio. Siempre nos decían: «No me gusta». Este no es un tema de gustos. Yo les preguntaba: «¿Estamos contraviniendo alguna norma, la legislación...». Les decía: «Lo cambiaremos, nos adaptaremos». Pero seguían igual. Decir no me gusta no es razonable.

-Los gustos son personales, por lo que, en principio, una Administración no debería tener gustos.

-Claro que no, las Administraciones no tienen gustos. Recuerdo que convoqué una reunión de expertos. Pensé que debía asesorarme con los que sabían de esas cosas y que ellos nos darían una respuesta, pero fue peor. Pertenecían a distintas escuelas y no se ponían de acuerdo entre ellos. Unos decían que con las pinturas teníamos que hacer una cosa y otros, que otra. Los llamamos para que nos asesoraran, pero paralizaron el proceso.

-¿Cree que Dombate ha sido, de algún modo, una especie de ejemplo disuasorio?

-La Administración tendría que tramitar mejor las cosas, no poner tantas pegas y, sobre todo, no decir simplemente que algo no le gusta.

-Sabiendo lo que sabe ahora, ¿volvería a decidir la puesta en valor del dolmen?

-Yo lo intentaría otra vez. Ya dije el viernes en el discurso que Dombate es el triunfo de la voluntad, de la voluntad de poner trabas administrativas frente a la voluntad de hacerlo.

-¿Sabe cuanto ha costado finalmente la obra?

-Ni idea. En todo estos años hemos realizado muchos gastos difíciles de recordar y de contabilizar. Durante un tiempo tuvimos a un vecino de la zona de guardés para que vigilara el dolmen, también lo cubrimos con una carpa, contratamos a empresas para la atención a los visitantes y ahora vamos a invertir 1,5 millones de euros en la construcción de los dos edificios. Es difícil saber cuánto llevamos en todo este tiempo, porque hay gastos grandes y pequeños.

-¿Cree que Dombate se ha convertido ya en algo más que un dolmen?

-Yo creo que Dombate es más que un dolmen, es un ejemplo de recuperación, de puesta en valor y de la forma de tratar un monumento. Dicen los técnicos que es una actuación única en Europa. En el museo se recreará cómo era la vida en la época en la que se construyó Dombate.

-La Xunta tiene previsto hacer un parque del megalitismo. ¿Cree que debería empezar en Dombate?

-Eso le corresponde decidirlo a la Xunta de Galicia. En Dombate tienen un dolmen singular y recuperado, uno de los más importantes. Por lo que sé, tienen previsto poner el centro en otro municipio, pero no sé el grado de compromiso que hay. Lo que sé es que todo lo que se hagan en la comarca será bueno.