Algunos concellos no han retirado aún el alumbrado y en Carballo todavía puede visitarse el Belén de la parroquia
14 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Todos los años ocurre lo mismo. Pasa el día de Reyes, los niños vuelven al colegio y las Navidades acaban de forma oficial. Sin embargo, los concellos parecen resistirse a que finalicen las fiestas, porque las luces de colores y otros adornos navideños todavía pueden verse en muchas calles de la Costa da Morte. Sigue en pie, por ejemplo, el árbol que instaló en Baio la asociación cultural, quizás a la espera de que los laboriosos miembros de la entidad puedan encontrar un hueco en sus respectivos trabajos para retirarlo hasta el año que viene.
Quizás el exceso de tareas es lo que ha provocado que el Belén de la parroquia de San Xoán Bautista todavía siga en el atrio de la iglesia, aunque los tres Reyes Magos ya hayan pasado de largo después de adorar al Niño, cuya imagen, por cierto, todavía puede verse en las ventanas de algunas viviendas carballesas. También resisten al paso de los días las luces de navidad de localidades como Malpica, Ponteceso y Carballo, donde ya han empezado a recogerlas, pero se resisten en algunas zonas, como la carballesa plaza de Galicia. El temporal de los últimos días y el exceso de trabajo de primeros de año ha saturado a los operarios municipales, que estos días seguirán recogiendo bombillas de colores.
Ayer hubiese sido el día perfecto para acabar de recoger los adornos. Al menos en Suecia, donde celebraron el San Knut, una fiesta que marca el final de la Navidad y que se ha hecho famosa gracias a las campañas publicitarias de Ikea. Pero en la Costa da Morte, todavía habrá que esperar.