Tocados por el don de las letras

CARBALLO

Rosalía, que acaba de publicar su primer poemario, escribe desde muy niña, contagiada por la pasión didáctica de su padre, plasmada en numerosas guías

27 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Hace apenas quince días, Rosalía Fernández Rial presentó en el Pazo da Cultura de Carballo, acompañada al piano por Manuel Bello, su primer libro, En clave de sol , un precioso poemario ilustrado por Mon Lendoiro. Rosalía aunaba de esta forma tres artes sobre las que siempre ha girado su vida: la literatura, la música y el dibujo. «Quería transmitir o que sentía», dice ante la atenta mirada de su padre, Xan Fernández Carrera, de quien ha heredado la pasión por las letras, por la enseñanza y también por la música.

Ella, a la que solo le queda un curso para terminar el Conservatorio, se decantó por el acordeón. Él por la gaita. En ocasiones, «sobre todo nas festas de Muxía» -otra pasión que comparten es la localidad-, tocan juntos, y ese no es el único proyecto en el que coinciden padre e hija. «Hai xa algún tempo fixemos unha guía na que aunamos rutas turísticas da Costa da Morte coa poesía», explica Xan, a quien la comarca le debe, aunque él lo niegue, haberse convertido en una de las más estudiadas de Galicia.

Su vocación docente, su gusto por la historia y su pasión por el territorio en el que vive le llevaron a elaborar, a finales de los ochenta, la primera de sus guías, dedicada, cómo no, a Muxía. Después vinieron muchísimas más publicaciones y pormenorizados estudios, también de ciencias sociales, de gallego e incluso sobre métodos de lectura. Pese a su extensa obra, Xan Fernández Carrera, insiste en que lo suyo «non é literatura». Asegura que lo que le llevó a escribir fue un afán didáctico, el deseo de «comunicar o territorio, comunicar o que sentía, o que veía, o que emocionaba». Él, insiste, nunca escribirá poesía, porque «para a literatura hai que ter un don, é algo innato que ten que saír de dentro e iso é algo que eu non teño».

Sí lo posee Rosalía, quien, por el contrario, no se ve capaz de hacer una guía turística, aunque haya recorrido muchas de las zonas que estudió a fondo su padre. «Eu son máis sistemático e iso é valido para as guías, pero non para a literatura», dice Xan.

Padre e hija sonríen al comprobar que ninguno de los dos se ve capacitado para hacer el trabajo del otro, pero se dan cuenta de que se complementan. Al fin y al cabo, el objetivo de ambos es transmitir la belleza de aquello que les rodea, dar a conocer lo que llevan dentro, a pesar de que coinciden en que hoy en día «é moi difícil publicar libros, porque non son económicamente rendibles».

Pero no pierden la esperanza en que alguna administración le eche el ojo al elaborado proyecto conjunto que, de momento, descansa en un cajón del hogar familiar: una guía de rutas literarias de la Costa da Morte. «Propostas sobre o que visitar e en cada lugar un poema ou fragmento de autores da comarca», explica Rosalía. Mientras, seguirán con sus proyectos en solitario, echándose una mano de vez en cuando, porque, al fin y al cabo, los dos comparten la pasión por las letras.