Prestige

La Voz

CARBALLO

El efecto Prestige se fue diluyendo como el chapapote se fue borrando poco a poco de las rocas. De momento, unas mejoras portuarias y tres polígonos industriales que nadie puede pagar. El resto, sin hacer o en obras. Las grandes estrellas, el parador y la autovía, están en los papeles. Y la Costa da Morte con las mismas carencias, o más.