María del Carmen Freire, portavoz del Centro Comercial Aberto de Carballo, prefiere ver las cosas desde el lado positivo. No es que ahora las cosas estén mal, «é que no comercio nunca houbo tempos fáciles», dice.
Sí reconoce que las dificultades de los empresarios para lograr financiación suponen un problema añadido, pero también asegura que «para os emprendedores todos os tempos son bos».
Montar una empresa no es fácil ni ahora ni antes. «Empresa significa risco», apunta, eso sí, «unha cousa é ser emprendedor e outra ser aventurero», dice. Para salir adelante lo que hay que hacer, explica, es un plan de empresa, un estudio de mercado bien hecho, evitando dejarse llevar por lo que a uno le gusta y analizando la situación con sentido común.
«Cando as cousas están ben feitas -afirma- á sorte quédalle pouca marxe».
No cree que hubiera tiempos en que todos triunfaron ni otros en los que nada vale. Las situaciones de crisis, asegura, también pueden servir para encontrar rentabilidad. Lo importante, dice, es no dejarse llevar por el pesimismo. «Non se perde unha batalla se non se pelexa», cuenta.
Eso sí, el mundo ha cambiado y es cada día más complejo y la competencia, más feroz. Por eso es importante hacer bien los deberes antes de dar el paso de montar una empresa. «Ao lado de cada ameaza hay tamén oportunidades», dice.