Café cortado en la avenida de A Pasaxe

La Voz

CARBALLO

Médicos, enfermeros, enfermos y, cómo no, los veintidós trabajadores de la recientemente cerrada cafetería del Centro hospitalario Universitario de A Coruña, Chuac, se manifestaron ayer, a las once de la mañana.

Lo hicieron en protesta de lo que consideran un «exceso de ambición por parte de SerUnión», empresa concesionaria de la cafetería cerrada hace dos semanas, y por la «mala gerencia» del hospital respecto a este tema, pues no previó que la concesión que esta empresa tenía terminaba y que está situación podía darse.

Más de cien personas equipadas con banderas y megáfonos se encargaron de cortar la avenida de A Pasaxe durante la hora que duró la marcha.

Aunque la ralentización en el tráfico no fue muy acusada, pues solo se vio afectado uno de los tres carriles de la avenida, en el trayecto de regreso desde el Hospital Materno Infantil al edificio administrativo de la gerencia, mientras ocupaban el paso elevado a la altura del Chuac la caravana de coches que pretendían acceder al hospital se hizo inevitable.

Este cierre supuso el despido de veintidós trabajadores, los cuales se enteraron que habían perdido su trabajo la misma mañana que el comercio clausuró su actividad.

Aunque todos reconocen que el bar cerró porque estaba teniendo perdidas, el personal del hospital exige al Chuac una solución, pues esta era la única cafetería interna del centro pensada para unos trabajadores que ahora ellos se han quedado sin un lugar de reposo.