El sacerdote muxián Pedro Santos Canosa está de estreno. Mañana debutará en la parroquia pontevedresa de Bueu, donde, a partir de las 20.30 horas, dará, no sin nervios, su primera misa. Será su primera homilía en la localidad, pero no la primera de su vida. Ni mucho menos, porque a sus 66 años lleva ya muchas misas a sus espaldas. Viene Pedro Santos a esta página porque ya que estos días estamos de homenajes por la comarca no está de más recordar que hace solo unas semanas el sacerdote fue despedido por todo lo alto por sus ahora ex feligreses de Albixoi, Lanza y Xanceda, en el Concello coruñés de Mesía, y Vitre, en Frades. Da gusto comprobar como los sacerdotes de la Costa da Morte triunfan allá donde van, porque lo cierto es que Pedro Santos se fue de las parroquias de A Coruña después de 39 años de mucho trabajo y dejando muchísimas simpatías y amistades entre los vecinos de esos lugares.
El cura muxián inicia una nueva etapa en Bueu, donde cubrirá una vacante temporal y la verdad es que ha dejado a sus ex parroquianos muy tristes. Tanto que le han solicitado al arzobispo que el religioso regrese a Mesía y Frades en cuanto sea posible. Para conseguir su propósito incluso han recogido firmas entre los lugareños, que se despidieron de él en una multitudinaria fiesta celebrada el pasado domingo, a la que también acudieron muchos integrantes de cooperativas agrarias, un sector al que Santos Canosa ha estado muy ligado siempre. De hecho, él fundó, hace ya 35 años, la de Frades.
Lo bueno de la historia de Pedro Santos es que él ha podido disfrutar en vida del homenaje de sus vecinos. Algo más ha tardado, en realidad 114 años, el acto de recuerdo al coristanqués Antonio Cancela Rodríguez , soldado del segundo regimiento de infantería marina de Ferrol que murió el 5 de junio de 1895 defendiendo un fuerte español en Holguín, durante la Guerra de Cuba.
El miércoles, una comitiva encabezada por el alcalde de Coristanco, Antonio Pensado Plágaro , y 160 infantes de marina del Tercio Norte de Ferrol, descubrieron una placa conmemorativa en la que fue su casa natal, en el lugar de Erbilleira, en la parroquia de Verdes. La misma en la que hoy en día reside su sobrino nieto, Hipólito Remuiñán Cancela , que acudió al acto con su esposa, Josefa García Fernández . Ambos agradecieron el gesto y se mostraron sorprendidos de que tantos años después su pariente, del que Hipólito había oído hablar cuando era niño, fuese capaz de movilizar a tanta gente.
Y eso que llovía a cántaros. Pues ni la lluvia pudo con los soldados allí congregados, acostumbrados a cualquier inclemencia climatológica. Ojalá que este domingo luzca el sol. Por varias razones: Porque ya está bien de tanta agua, porque es un día para salir a la calle y disfrutar de paseos y, sobre todo, porque en Coristanco celebrarán el día grande da Festa da Pataca y nada, ni siquiera el tiempo, debería fastidiar los festejos.
Entre ellos el desfile militar (espectacular) de los 160 infantes, que recorrerán las calles de la localidad (en serio, impresiona) hasta el parque municipal, donde descubrirán un busto en recuerdo de Antonio Cancela Rodríguez.
A este nuevo acto de homenaje no faltarán las autoridades municipales ni el coronel Juan López Díaz , ni el general Juan Chicharro Ortega , cuyos pechos parecen una exposición de medallas.