Heridos varios alcaldes del Miño tras un accidente en la AP-9 cuando regresaban de una reunión en A Coruña

SALVATERRA DE MIÑO

Estado en el que quedó la furgoneta tras el accidente
Estado en el que quedó la furgoneta tras el accidente .

La furgoneta en la que viajaban representantes de la AECT Río Miño colisionó con un camión a la altura de Angrois. La regidora de Salvaterra permanece en observación «aunque su estado no reviste gravedad», así como el conductor del vehículo

28 jun 2026 . Actualizado a las 01:11 h.

El vehículo en el que viajaban varios representantes de la Agrupación Europea de Cooperación Territorial (AECT) Río Miño y alcaldes de ambos lados de la raia sufrió esta tarde un accidente de tráfico en la AP-9, a la altura de Santiago, cuando regresaban de una reunión en A Coruña y se dirigían a Valença, sede del organismo transfronterizo. Los siete ocupantes fueron trasladados al Hospital Rosaleda, según el parte del 112,  aunque la mayoría recibió el alta pocas horas después.

El siniestro se produjo sobre las 14.45 horas en las inmediaciones del viaducto de Angrois. Según explicó el alcalde de Tui, Enrique Cabaleiro, la furgoneta Mercedes en la que viajaban colisionó con un camión por causas que se desconocen y, a consecuencia del impacto, se vieron implicados otros vehículos.

Entre los ocupantes estaban el propio Cabaleiro; la alcaldesa de Salvaterra de Miño, Marta Valcárcel; la alcaldesa de O Rosal, Ánxela Fernández; el alcalde de Valença, José Manuel Vaz Carpinteira; dos técnicos de la AECT Río Miño y el conductor de la furgoneta, alquilada en la localidad portuguesa.

Todos regresaban de una reunión con el delegado del Gobierno en Galicia, en la que abordaron la situación del río Miño y distintos retos relacionados con el territorio transfronterizo.

Cabaleiro confirmó que antes de las siete de la tarde la mayor parte de los ocupantes ya había recibido el alta médica y emprendía el regreso a sus respectivos municipios. La alcaldesa de Salvaterra, Marta Valcárcel, permanecía en observación, «aunque su estado no reviste gravedad», al igual que el conductor de la furgoneta. Ambos ocupaban los asientos delanteros. Por su parte, la alcaldesa de O Rosal abandonó el hospital con un collarín cervical, pero todos los ocupantes recibieron asistencia sanitaria.