Boda con sabor a mar de Laxe

M. P. Valle redac.carballo@lavoz.es

CARBALLO

El sábado pasado fue un gran día para el diseñador Antonio Pernas . El ex vicepresidente del Laxe club de fútbol y gran amigo de la Costa da Morte ejerció de orgulloso padrino en la boda de su hija Ana Pernas Freire y Christian Verstraeten , que se celebró en la Casa Charri, en el Concello de Oleiros. Tan feliz como Antonio se mostró la madre de la novia, María Freire , emocionada por ver a su pequeña vestida de novia. No faltaron, como es lógico, los padres del novio, los argentinos Rosi Smith y Francis Verstraeten . Él es el director general para Sudamérica de Merril Linch y consejero del Bank of América, y aunque ha tenido la oportunidad de viajar por todo el mundo y comer en los mejores restaurantes del Planeta, jura y perjura que jamás probó un salpicón tan exquisito como el que se sirvió en la boda de su hijo. No es para menos, porque el plato en cuestión fue elaborado en el restaurante Zúrich de Laxe y su propietario, Alfredo Reijía , utilizó los mejores productos de la comarca. El convite se llevó a cabo en la finca Las Yedras que la familia Pernas-Freire tiene en la localidad coruñesa de Cambre, pero los novios quisieron tener muy presente a la Costa da Morte. De hecho, los dos, que regentan el Sabón Bar en Arteixo (ella también es diseñadora en la firma Now by María Freire), son unos auténticos enamorados de Laxe, concretamente de la playa de Soesto, hasta donde se escapan siempre que pueden para surfear. ? Bocinazos. Seguro que a los dos jóvenes les hubiese encantado casarse en Laxe, o quizás a bordo de algún barco. El Cupido , por ejemplo, porque, además, el nombre les vendría que ni pintado. El pesquero con nombre de angelote amoroso fue el encargado de llevar a la Virgen del Carmen en la procesión que se celebró la semana pasada en Camariñas. Y a bordo de la embarcación, encargada de la estruendosa bocina estuvo Celsita de Liaño , que, como Ana y Christian, vuelve a la Costa da Morte siempre que puede. Vive en Suiza, pero ya se sabe que la tierra tira (cómo no va a tirar Camariñas) y más cuando uno tiene la oportunidad de tener una bocina en las manos.

Celsita se lo pasó en el Cupido tan bien como el medio centenar de niños del Concello de Val do Dubra que ayer visitaron en Cerceda las instalaciones de Galopín, la empresa de José Manuel Iglesias Vila , líder en diseño y fabricación de parques infantiles. Los pequeños visitantes también conocieron los proyectos medioambientales que desarrolla la compañía, pero, no nos engañemos, lo que más les gustó fue poder probar los nuevos juegos ideados por los diseñadores de la firma. Son niños y como niños lo quieren es jugar. Claro que sí.