Los niños de Carballo eligieron su «Momentari» y dejaron volar la imaginación a través de la danza
CARBALLO
«¿Qué vale más, un momento o un recuerdo? Los recuerdos son intransferibles, mientras que los otros los puedes compartir con más gente». Esta es la idea de fondo que se transmitió ayer durante la representación de la obra Momentari, a cargo de la compañía catalana Nats Nus Dansa. Son muy contadas las veces en que se puede contemplar un auditorio infantil ensimismado, siendo partícipe de un espectáculo de danza. Ayer se vivió todo eso en el Pazo da Cultura, y mucho más. Los pequeños vivieron con emoción cada instante de la tarde en el teatro, desde el momento de hacer fila para entregar la entrada, el de buscar asiento para no perderse nada del show, y hasta el murmullo al apagarse las luces. Pero fue comenzar la función y se dejaron llevar por un mundo de fantasía. Cuatro bailarines salieron a escena llevando al espectador hasta cada uno de esos momentos especiales que, según la compañía, «hacen reencontrarnos con la maravilla de estar vivos». La variedad de músicas, los juegos de luces durante todo el espectáculo, o la introducción de los vídeos a través de Tai, un extraño personaje que se dedica a la recolección de momentos, no dejó a los niños tiempo ni de parpadear. Los efectos sonoros, la musicalidad y el juego con las sombras convierten Momentari en un espectáculo vivo y dinámico. Los pequeños se rieron a carcajada limpia en momentos puntuales del montaje, producido especialmente para ellos. De hecho, no es el primero de estas características. La compañía catalana lleva años dedicándose a la creación de performances dirigidos al público familiar. No es casualidad que dominen hasta la perfección esa atracción que ejercen sobre los pequeños, de hecho algunos de ellos, salieron bailando del Pazo da Cultura. El programa Primavera EnDanza, que promueve el Concello de Carballo, dio ayer un paso más en esta edición. La última parada será mañana con la puesta en escena del último montaje del Centro Coreográfico Galego, Giseliña, una adaptación contemporánea, con pinceladas expresionistas, del ballet de Adolphe Adam.