La primera cita de hoy es gastronómica. Son muchas las que hay y de las que hablamos. Menos de las que lo merecen, pero muchas al fin y al cabo. En su mayor parte, desde el punto de vista de los comensales, que es el mejor punto siempre: el de vista, el del tacto, el del olfato, el del gusto. El del oído, pues depende de lo que hable el compañero de mesa. Puro sentido.
Primera cita, la Festa da Zorza. Fue en Camariñas, el sábado, organizada por la Asociación Virxe do Carme, la de las fiestas del mismo nombre y de la Virxe do Monte. Fue una manera de recaudar fondos para la primera y de dar un aliciente más a la Mostra. Fueron muchos alicientes, porque repartieron unas 600 raciones. Por eso el presi de la entidad, José Manuel Canosa Campaña , estaba contento. Y cansado. Y agradecido a los que asistieron y a los compañeros de trabajo en la cocina y en las mesas.
Segunda cita, la Xuntanza dos Maiores de Cabana. Fue el domingo, con visita francesa incluida. Hemos contado ya mucho de ella y, sí, el alcalde, José Muíño Domínguez , estaba encantado con el resultado. Algo se le deberá, digo yo, a los camareros. A mí ya me sonaban algunas caras y el uniforme, y gracias al regidor, caí: son los que se encargan de la celebración de Zas, la que lleva el Tívoli, y de la que se cuentan maravillas. Debe ser verdad, porque a mí ya me lo han dicho unos cuantos.
La tercera cita también es historia. Es lo que tiene la Semana Santa, que viene de año en año. Me refiero al festival Panxea de Carballo. De los afanes sociológicos de la multiculturalidad no sabría exactamente qué contarles, me supera el tema. Del chocolate allí servido pienso lo mismo que pensé hace dos años: excelente. No hay más que ver las caras de satisfacción de las tres sorbedoras del cacao que aparecen en la imagen, escogidas al azar por nuestra fotógrafa. Aunque no sé yo si la satisfacción se debe más al objetivo que al líquido, o a ambos por igual. En todo caso, sus ojos muestran, de nuevo, una multiculturalidad de placeres: el del tacto, el del gusto, el del olfato. Y, por supuesto, también el de la vista.
Ahora, turno de visitas. La primera, la que los alumnos del colegio de Zas realizaron ayer a las instalaciones centrales de La Voz de Galicia en Sabón. Realizaron el peregrinaje habitual en estos casos, que ya son muchos los centros de la Costa da Morte que lo han seguido: la redacción, la rotativa, la sala de expedición y cierre, el almacén de papel y el Museo. Allí vieron un ejemplar del Catón Compostelano , primer periódico gallego, además de las primeras máquinas de impresión de La Voz, de hace ya 127 años. Y aprendieron una cuantas cosas sobre el trabajo del día a día de los periodistas. Los chavales, y las tres profesoras acompañantes: Cristina Mourelo , Susana Mato y Silvana Castro.
Nuestro otro colegio del día es el Artai de Carballo. Ayer le tocó a los de segundo de ESO viajar hasta O Ézaro (museo de la electricidad) y Cee. Pocos chavales deben de quedar ya sin hacerlo. Viajando, y haciendo comarca, además de aprender lo esencial sobre el legado de Fernando Blanco de Lema . El museo, el jardín botánico, la capilla. Y Cee en su conjunto, que bien merece una visita pausada. De esas con mucho sentido.