Nuevas razones para visitar Buño

P. Cibeira redac.carballo@lavoz.es

CARBALLO

La olería de Buño está en racha y sigue sumando méritos y reconocimientos. El último llegó ayer mismo de la mano de la Sociedade para o Desenvolvemento Comarcal de Galicia y sirvió no solo para homenajear a los artesanos de la localidad malpicana, sino también a una de las personas que más ha contribuido, desde fuera, a poner en valor y dar a conocer su trabajo.

Además, la cita permitió sumar dos nuevas razones para que los vecinos de la zona y los visitantes que se acercan hasta la Costa da Morte hagan una escala allí.

Así, el edificio del Centro de Desenvolvemento Comarcal de Bergantiños estrechó aun más su relación con la olería inaugurando una nueva sala dedicada a los artesanos y otra a la colección de piezas que durante varias décadas ha reunido el médico compostelano y etnógrafo Luciano García Alén. Uno y otros estuvieron presentes en un emotivo acto que tampoco se quisieron perder el alcalde, José Ramón Varela Rey, ni el gerente de la Sociedade para o Desenvolvemento Comarcal, Emilio Martínez Rivas.

Ambos destacaron en sus intervenciones la importancia de la olería y de la puesta en marcha de dos espacios expositivos que forman ya parte «do patrimonio común», y agradecieron la generosidad de García Alén.

La sala destinada a la colección de este veterano estudioso -autor de varias publicaciones sobre la olería- ha sido bautizada con su nombre y permitirá mostrar de forma simultánea 90 de las 300 piezas que la integran, por lo que irán rotando periódicamente para posibilitar que los visitantes conozcan la olería local y desentrañen «o fío de barro que une Buño, Gundivós, Loñoá das Olas, Portomourisco, Mondoñedo...» y otras localidades donde la cerámica también se convirtió en un arte.

En la sala dedicada en exclusiva a los oleiros malpicáns, convivirán los espacios reservados a cada uno de ellos, una vitrina dedicada a los maestros ya jubilados y otra que alberga la Medalla de Oro de las Bellas Artes, que le fue concedido a todos ellos por el Ministerio de Cultura el año pasado.

Al igual que en la entrega de esa condecoración, ayer volvió a ejercer de portavoz del colectivo el artesano, concejal y presidente de la Asociación de Oleiros, Antonio Pereira «O Rulo», quien agradeció este nuevo reconocimiento y reiteró la importancia de seguir trabajando para mantener viva esta tradición.

En el acto estuvieron presentes la gran mayoría de los oleiros, así como personas ajenas a ese ámbito, pero seducidos por él, y diversos representantes comarcales, como el alcalde carballés, Evencio Ferrero. Pero a buen seguro de que serán muchos más los que se acerquen de ahora en adelante por el centro comarcal para conocer el pasado, el presente y el futuro de una cerámica que sigue traspasando fronteras.