La huelga precipitó el comienzo de las conversaciones

La Voz

CARBALLO

En la primera reunión que mantuvieron el comité de empresa y la dirección de la fábrica que el grupo Celsa mantiene en A Laracha, los representantes de la compañía aseguraron que el contexto económico desfavorable no permitía, por el momento, grandes mejoras en las condiciones laborales del centro de producción. Prácticamente descartaban el inicio de una negociación colectiva. El 14 de febrero, los sindicatos convocaban una huelga de cuatro días de duración. Casi el cien por ciento de la plantilla secunda las jornadas de protesta. El 23 de febrero la dirección de la compañía envía una carta a los empleados asegurando que se sentará a negociar. El día 27 del mismo mes comenzaban las conversaciones.