Dos semanas de larga espera

CARBALLO

La intensa búsqueda del operario portugués desaparecido en Malpica no ha servido para alivar el sufrimiento de la familia

17 mar 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Mañana se cumplen dos semanas de la desaparición del obrero portugués Davide Nunes Leitao, al que una ola arrojó al mar en Malpica mientras encofraba bloques de hormigón para la ampliación del puerto.

En los últimos doce días pasaron por la localidad decenas de integrantes de los diferentes cuerpos de emergencia que trataron por todos los medios de dar con el cuerpo del operario. El Helimer 210; las Salvamar Altair , Guardamar y Mufarc; los buzos de Sasemar, el Grupo de Actividades Subacuáticas de Guardia Civil, las embarcaciones de Protección Civil, la incombustible Tara de la Cruz Roja y hasta el experimentado submarinista Manuel Tajes Sánchez, O Rubio de Camelle.

En total, los medios desplegados y su personal respectivo han acumulado centenares de horas de búsqueda prácticamente ininterrumpida por tierra, mar y aire, sin más resultado que el de una familia rota por el dolor y la sombra de la duda sobre las condiciones de trabajo que desencadenaron el fatal desenlace.

Marcos Andrés Soares Leitao, el hijo del desaparecido de 20 años que también trabajaba en las obras del puerto, regresó a su localidad natal, Marco de Canavés, unos 80 kilómetros al sur de Oporto, en cuanto se recuperó de las heridas sufridas.

Aquí, a la espera de que aparezca el cuerpo de Davide se quedaron su hermano (el tío de Marcos) y la esposa de este. Ayer comieron con el alcalde y con el buceador O Rubio de Camelle, en un bar de Malpica. «Eles están preocupados como é natural, pero saben que non queda outra máis que esperar», relataba ayer el regidor, José Ramón Varela.

Atrás quedan doce días de incertidumbre y la sensación de desconcierto e impotencia que produce la falta de un cadáver para enterrar. Hasta el momento, lo único que tienen claro es que el cuerpo no ha quedado atrapado entre los bloques del puerto. Las repetidas inmersiones de los buzos les han valido, al menos, para descartar esa posibilidad.

Ahora les toca aferrarse a la hipótesis que manejan los marineros locales. Aseguran que el mar devuelve a todo aquel al que se lleva, entre los 9 y los 18 días. Todavía quedan seis en los que los miembros de Protección Civil, la Policía Local y, de manera esporádica, alguna embarcación de Salvamento, van a seguir vigilando la costa con la única intención de devolverle a esta familia el cuerpo de su ser querido.