Debates sobre ideas, números, sueldos y deudas

La Voz

CARBALLO

28 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Manuel Andrade, de Terra Galega, es más partidario de ideas políticas que de números, «que ao final non se entenden». Dijo que sube el gasto corriente y bajan las inversiones, síntoma de una «decadencia na que ano tras ano cae o Concello». La diferencia real inversora con respecto al 2008, añade, es escasa. Y peor si se echa la vista atrás: «As inversións decrecen». Alertó del riesgo de llegar a la bancarrota, de lagunas de gasto, de olvidarse de la zona rural. Enumeró obras que, a su juicio, deberían incluirse. Se ofreció a colaborar, y cree que desde el Concello se puede y se debe hacer más para lograr más recursos.

Juan Carlos Castro, del PP, realizó una larga intervención, en la que desmenuzó casi todos los capítulos. Pintó un panorama muy negativo: «Máis gasto corrente, máis impostos, máis endebedamento e menos austeridade». Criticó que casi ni se haya negociado con los trabajadores municipales para tratar algunos aspectos, lo que puede derivar en una impugnación de las cuentas, sugiriendo que el alcalde habría amenazado con no aplicar retroactivamente determinadas retribuciones si eso se producía, algo que el alcalde negó. Castro dijo que la oferta de empleo público es una repetición de la del año anterior, que no se llegó a cumplir. Que los sueldos de los ediles son «abusivos e excesivos,», recuperando palabras que el BNG le había dedicado a Varela en el 99. No le parece bien que suban los gastos corrientes un 18% (que podrían ser más), ni que los teléfonos y otras comunicaciones también sean muy elevados. Sobre el Patronato Deportivo, señaló que no sabe cuál es su función, ni qué fue de una anunciada fundación deportiva. Lamentó la bajada del gasto en asociaciones, que el de becas siga igual, lo mismo que el de fiestas o el plan de empleo, y que las ayudas al comercio local bajen. En este punto, Vázquez apuntaría que no es así, sino que hay conceptos que van a otras partidas.

Mismas obras

El edil popular reprochó que el gobierno esté «ano tras ano» con las mismas obras en los presupuestos. Que el valor catastral haya subido el 50% y también la presión fiscal. En esto le contestarían que no depende del Concello, pero Castro cree que el alcalde podría haberse opuesto. Vázquez le recordó que la actualización de los valores es una obligación legal, y el teniente de alcalde, José Antonio Viña, que, pese a que el PP critica siempre que los impuestos no paran de subir (y no es lo mismo impuestos que presión fiscal), en Carballo están en el mínimo. Claro, que -responde Castro- no es lo mismo el mínimo de 0,4 para 1.000 que para 2.000.

El concejal del PP habló sobre la deuda municipal, y la cifró en 10 millones de euros. Ferrero apuntaría más tarde que eso es falso, que es de 3,1 millones, a los que hay que sumar los 2,5 del crédito que se pide. Para Castro, ese crédito va a originar un desfase para el que no hay previsión de cobertura. Viña Patiño diría que eso se solventará sin problemas, como ya ocurrió más veces con cantidades mayores. El PP sumó y le salen mil millones de las antiguas pesetas entre los créditos pedidos en el 2005 y ahora.

Castro señaló que, como otras veces, se incluye la venta de solares, pero nunca se venden. Criticó que se pierda el ingreso del el circuito de Bértoa, por el «regalo» del ejecutivo.

Benedicto Viña, del BNG, elogió las cuentas «cualitativas e cuantitativas». Le sale a una media de 862 euros por habitante, frente a los 384 del 2002. A Terra Galega le censuró que, pese a las críticas, no hubiese presentado enmiendas, aunque Andrade le contestaría que su tarea debería ser más amplia que una enmienda, y dar otros objetivos al presupuesto.

Gasto social y productivo

Viña detalló que las inversiones son importantes en gasto social y bienes productivos. Sobre la partida de teléfonos, señaló que incluye más gastos, y que el nuevo contrato con la compañía mejorará los datos.

José Antonio Viña le contestó a Andrade que los concellos no tiene capacidad de generar los recursos que él centrista pide, pero este no está de acuerdo. Al teniente de alcalde le gustan las cuentas aprobadas y lo dijo así claramente. María Jesús Vázquez entró en algunos detalles en los que había ahondado Castro.