Despedida, bautizo y cumpleaños

Harry Dorial redac.carballo@lavoz.es

CARBALLO

24 ene 2009 . Actualizado a las 02:40 h.

Era tal vez el de ayer un buen día para una actuación estelar de la tuna de la BBC, ya saben, aquella de la Universidade de Santiago (liga de veteranos) que se dedicaba sobre todo a las bodas, los bautizos y las comuniones (de ahí las siglas de la cadena inglesa). Bodas, bodas, no creo yo que hubiese muchas ayer, especialmente durante la tarde-noche. Sobre todo, para evitar los vuelos de los velos.

Lo que hubo fue una despedida, y por ella empezamos. Nada dramático, fue un adiós a una larga vida laboral. Hablamos de Alberto Pet Grela , conocido por la mayoría de amigos y clientes como Tito, natural de Ponteceso. Ayer se jubiló de Caixa Galicia, entidad en la que ha trabajado durante 38 años. Los primeros 27, en Ponteceso, y los 11 últimos, como director en la sucursal de Cabana. Amigos y compañeros (los términos no son excluyentes) estuvieron ayer con él en la comida celebrada en Casa Elías de Buño. También su esposa, María Teresa Martínez Collazo , y la persona que lo sustituirá en la entidad cabanesa, Bibiana Irixo. Y muchos más. De hecho, rondaron el centenar y se quedaron a dos: 98. Cuenta Tito que, a partir de ahora, echará de menos el contacto diario con los clientes, pero disfrutará más de la familia. Pues por muchos años.

No muy lejos de Cabana, en Laxe, se bautizó (abrió al público) el pasado jueves el Mesón O Salvavidas, situado en el número 27, bajo, de la avenida Cesáreo Pondal, y propiedad de Fermín Martínez Nantón . Para celebrarlo, de nuevo amigos y clientes de la casa (no los anteriores) acompañaron al responsable, y además con muy buen humor y algunas canciones, pandereta y guitarra incluidas.

Sabrán ustedes que en Laxe ya hay un Salvavidas, abierto hace ya 16 años y medio. Pero este es otro. Llámenle mesón, o el de arriba, o el nuevo, pero otro. El de abajo, más tasca, y este, más para comer buen producto.

Cuando alguien cumple veinte años, o cuando pasan, todo el mundo saca a colación la canción de Gardel, la de que no son nada. Ja. Son una vida. A mí me gusta más la de Serrat cuando cumplió 40, que dijo, perito industrial que es, que «hace 20 años que tenía 20 años». Lo dijo así: Fa vint anys que tinc vint anys .

Pues hace ese tiempo nacía una empresa en Baio, en un almacén de A Cacharoza de Baio, y que aún le quedan muchos. Se trata de Distribuciones Leyma. Celestino Veiga y otros. C.B. Con el tiempo, la gran marca sigue mandando, pero han diversificado. Y pese a que, por motivos comerciales y legales, el nombre que aparece es uno, pero en realidad los dueños son tres, a partes iguales: Arturo Blanco Moreira , Celestino Veiga Amigo y Francisco Villar López. Cada mañana, a las 6.30, ellos y los dos empleados inician largas rutas por la Costa da Morte para llevar los productos a un área de 100.000 habitantes, repartida entre 17 concellos. De Carballo a Muros, de Malpica a Tordoia, de Fisterra a Santa Comba y Mazaricos. Muchos kilómetros, muchos clientes, y muchas horas de trabajo. Como la de tantos, y menos mal que lo hay. Así les va la vida a estos tres empresarios, que ponían a andar su negocio tras volver de Suiza. Donde, también, hay mucha leche.