El colegio de Ponteceso permanece igual que cuando se creó, en 1971

Luisa Gutiérrez

CARBALLO

08 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Son muchos los antiguos alumnos del colegio Eduardo Pondal de Ponteceso-ahora padres de estudiantes- que viven un flash-back cada vez que llevan a sus hijos a clase, ya que pueden ver el centro en las mismas condiciones que cuando ellos eran niños. Según afirman los progenitores, el recinto se encuentra exactamente igual que hace 37 años, cuando se inauguró. El mobiliario es el mismo y ya se ha quedado obsoleto. La calefacción es muy deficiente y la comunidad educativa lleva años esperando a que la Administración instale un sistema moderno, capaz de cubrir las necesidades de los cerca de 200 alumnos inscritos en el colegio.

Por no tener, el recinto llevaba ocho años sin asociación de padres. Así, este año gracias a la iniciativa de varias familias se creó una entidad que pretende, entre otras cosas, luchar por mejoras para el colegio de Ponteceso. La presidenta, Teresa Antelo Parga, explicó ayer que están en contacto con la dirección del centro para intentar buscar una solución a las graves deficiencias que presenta el edificio.

Problemas

Los baños son los espacios más perjudicados por el paso del tiempo, ya que en ningún momento fueron adaptados para los niños más pequeños. Las cisternas, antiguas y de cadena, funcionan mal y los lavabos son demasiado altos para que los pequeños puedan utilizarlos.

La zona de juegos es uno de los ejemplos más sangrantes. Los padres denuncian que el mobiliario, que nunca ha sido reformado, está muy lejos de la normativa actual y que esto constituye un auténtico peligro para los escolares.

En el parque infantil no existen las superficies blandas y los juegos están remendados con parches que duran muy poco tiempo.

Los padres denuncian que la instalación eléctrica es la misma de hace 37 años. Además, dicen que cuenta con varios puntos peligrosos en los que los cables no tienen ningún tipo de protección.

Accesibilidad

La accesibilidad es otro de los defectos del colegio de Ponteceso que está lleno de barreras arquitectónicas. La presidenta de la ANPA explicó ayer que, de momento, no han tenido ningún alumno que sufra diversidad funcional, pero que preparar el recinto se encuentra entre una de sus prioridades.

De hecho, ya se han puesto en contacto con Adolfo López Baña, presidente de la asociación Íntegro, que les ha brindado todo su apoyo y asesoramiento. «O colexio conta con innumerables obstáculos e escaleiras en mal estado e perigosas por calquera dos seus accesos. De feito, isto aumenta nos días de choiva, nos que se acumula auga en enormes charcos e iso, co lodo, acaba converténdose nunha pista de patinaxe», explica el informe elaborado por los padres de los estudiantes.