Tienen lanzas, cuchillos, puñales y hasta escopeta. La iconografía religiosa de la zona ofrece tallas con cierta agresividad
10 sep 2008 . Actualizado a las 11:16 h.Santos, sí, pero no indefensos. Las canonizaciones aseveran las virtudes heroicas y los martirios de sus protagonistas, pero no excluyen su pasado armamentístico, que no ha de verse con los ojos de hoy, sino con los de las circunstancias que les tocó vivir. El ejemplo más notable es la representación iconográfica de Santiago Matamoros como adalid de las tropas cristianas y castellanas en la Reconquista más de casi mil años después de muerto. O, más a pie de tierra, el propio Fernando III, apodado el Santo. Glorioso en la batalla, el de Zamora -muerto en Sevilla- se dedicó a fustigar a infieles, espada en mano, por los mismos años en los que se levantaban las iglesias de Fisterra, Redonda, Traba, Frixe y tantas otras de la Costa da Morte. Pura casualidad románica.
Santiago y San Fernando son dos de los santos cuyas tallas duermen durante todo el año en el interior de algunos templos de la Costa da Morte, a los que sacan en procesión una vez al año, si hay suerte. A Santiago, más. Se le pudo ver esta semana en la romería de As Neves de Buxantes, en una talla en la que el apóstol aplasta a dos pobres musulmanes. Ese se supone, porque el autor de la talla eligió como modelos de su obra unos rostros muy poco aterrorizados y rasgos más bien españoles (tal vez fuesen mudéjares, los convertidos).
Esta representación puede verse en la hermosa y restaurada capilla de As Neves (antes la romería se celebraba en agosto, pero la trasladaron a septiembre para permitir las cosechas, cuenta García Quintáns), pero también en las muy próximas de Ameixenda-Cee y Berdeogas-Dumbría. No en vano, ambas parroquias tienen como patrón al que también lo es de Galicia.
Hay otros casos, que conocen los vecinos de cada lugar o expertos en el arte religioso de la comarca como Xosé María Lema. El San Adrián de Castro, en Zas, de finales del XVIII, porta un sable en su mano. San Amedio de Bamiro, en Vimianzo, de la misma época, lleva un tridente en su mano izquierda, a lo Neptuno. El arcángel San Miguel de Treos, también en el municipio vimiancés, blande una espada con pose amenazante. En este caso, usa la diestra y, en efecto, también fue labrado por el XVIII. Otra representación del mismo santo, en la no muy lejana parroquia de Salto, le coloca una lanza en su mano derecha.
También en Salto se venera a San Bartolo, santo sanador (cualidad que se aprecia mucho en los santos) y amantes de las colinas, pues lo requieren en las cumbres de As Travesas (Busto-Santa Comba), de San Roque do Monte (Mira-Zas) y las vimiancesas el mismo día. Fuera de los límites comarcales también le reclamaron esa jornada. Mucho trabajo para una sola, pero luego, el resto del año descansa, salvo las peticiones personales de cada devoto.
A San Bartolo suelen caracterizarlo con un buen puñal o pequeña espada, depende del tamaño que le diese el ebanista. Y mirada tranquila.
Como se ve, las armas blancas son las más abundantes, entre otras razones porque eran las que había en el momento de las santificaciones.
No obstante, en la Costa da Morte existe un notable ejemplo de santo con escopeta. Es el San Xulián de Brantuas (Ponteceso), o San Xulián cazador. Descansa todo el año en la capilla de la Virxe do Faro, y el 8 de septiembre sale acompañando a la Virxe. A dos de sus advocaciones: la Inmaculada y Santa María, a quienes espera en la marcha. El domingo volverán a reunirse en otra procesión.
A San Xulián lo representan en una figura de pequeñas dimensiones, ataviada con calzones cortos, camisa y chaleco, además del trabuco. Explicaba el año pasado en este periódico el ex director del Museo Catedralicio de Santiago que la iconografía vine a ser una reconversión de san Julián, obispo de Toledo, que antiguamente iba con paloma y lanza. En el siglo XVIII, la nobleza quiso darle más poder y rasgos semejantes, con ropas a su aire y escopeta. Al de Brantuas no le queda la paloma. Al de Moraime, sí, pero la escopeta, si la tuvo, voló.