. Fue el miércoles, durante la inauguración del Museo da Electricidade en O Ézaro, al que les recomiendo que vayan. Y, si es posible, mañana, de 12.00 a 14.00, así de paso ven la cascada abierta.
En la apertura de la sala, el alcalde de Vimianzo, Alejandro Rodríguez , uno de los cinco presentes, no se perdía detalle. Ni del suelo, ni de las paredes, ni de las piezas expuestas. Muchas (amperímetros, voltímetros) las recordaba de sus tiempos mozos. Cosas de la edad. Alejandro quiso comprobar la calidad de algunos elementos, y así, ni corto ni perezoso, se subió a la silla elevadora, le dio al botón y, efectivamente, la silla sube y baja que es una delicia. Bien, más que una delicia, una necesidad para las personas discapacitadas o con problemas de movilidad (no es su caso, conste). Así, ya nadie tiene excusa para no subir a la primera planta, que es donde se encuentra el grueso del museo. Salvo que ese día no haya luz y la silla no funcione, que ya sería el colmo en un museo de la electricidad.
. Que sepamos, el alcalde de Malpica, José Ramón Varela Rey, no se sentó entre las dos jorobas, pero sí que apatece hacerlo, dado el realismo. Expliquémoslo. La obra O camello fue la ganadora del concurso de barcalas y castillos de arena Praia de Area Maior, que organizó, por octavo año, el Concello. Los responsables del trabajo vencedor, que se llevan 150 euros, son Carlos Casal , Víctor Suárez y José Suárez.
Pero hubo más. Quedaron en segundo lugar (100 euros) Silvia Fernández , Marta Fernández y Juan Manuel Lista . También iba de animales: Tartaruga mariña , así se llamaba su creación. Y terceros (50 euros) fueron Mar Cambón , Alda Alfeirán , Ana Suárez y María Fabelo, por As caracolas. No acaba aquí la cosa. Hubo un premio especial del público (un trofeo) para O castelo , de Samuel Vieites , Xiana Baliñas y Álex Baliñas . Y uno más especial del jurado (también trofeo) para el trabajo A vila mariñeira , realizado por Valeria García , Álex Quintás y Iago Blanco. Con tanto premiado pensarán que le dieron algo a todos. Pues no, porque hubo más de 50 participantes, y muchos colaboradores del Concello, como la Asociación de Amas de casa y la Asociación de Redeiras Mar da Illa, que participaron en el jurado y aportaron los trofeos. Alfredo Cañizo , concejal de Turismo; María Dolores Fariña , de Cultura, y el propio alcalde, J osé Ramón Varela Rey , participaron en la entrega.
Y con esto creo que queda dicho todo, salvo el toque personal. ¿Para cuándo un concurso de castillos de arena de río? Con esa sí que tendría mérito, sobre todo para trillar los pies. ¡Ay, aquellos tiempos en que nos tocaba dar paladas para hacer la masa! En los momentos libres, la amontonábamos y algún castillito salía. No eran buenos, pero sí mucho mejores que los que se hacen en el aire, que también deberían tener su concurso.
. Venimos de premios y a premios vamos, para felicitar a la escritora fisterrana María José Lago Traba, flamante ganadora del primer premio de poesía en gallego convocado por el Concello de Fisterra. Lo convocó en mayo y se lo ha hecho sabe ahora, nunca es tarde si la dicha es buena y, como en este caso, además de la honra y la fama, lleva aparejados 200 euros. María José optó por el gallego por primera vez (tituló la obra Mariñeiro de Fisterra ) y ya se ve que le ha ido bien. Ahora sigue en la líneas con una novela ambientada en la villa en el siglo XIV, tras su prime trabajo, Contacto .