. Es conocido que la Costa da Morte es la principal comarca española (sí: española) con emigrantes en Suiza, que a su vez pertenece a la provincia española (A Coruña, con 15.000) con más emigrantes en Suiza, y que se corresponde con la comunidad (30.000, más de 40% del total) que más residentes tiene en Suiza de todo el país. Así que la huella de esta zona en la Confederación Helvética es indeleble. Claro que, en unos sitios más que otros. Por ejemplo, en Delémont, capital del cantón de Jura, al noroeste de Suiza, vivían el año pasado uno mil españoles, según el Consulado de Berna, al que pertenece. Y, claro, la mayoría gallegos y de la zona. Como el retorno ha sido tremendo, la huella de Delémont también se nota aquí.
Hecha esta introducción, creo que necesaria, hablemos de esa pegada . O, mejor, veámosla. Hace unos días, hasta un centenar de emigrantes retornados de la hermosa y tranquila localidad centroeuropea se reunieron, por primera vez, en Vimianzo. Lo hicieron los que regresaron hace poco y hasta había una pareja que lo hizo hace 22 años. Había niños y mayores, primeras, segundas y terceras generaciones de diáspora, aunque las terceras suelen quedarse allá. El encuentro duró casi un día, con comida, misa y aperitivo nocturno para los que no pudieron acercarse en las horas anteriores. Fue promovido por María Teresa Motos , asturiana de origen casada con vimiancés, y por supuesto retornada. La espoleta del encuentro fue la visita a la capital de Soneira de Orlando Gaido , cura y capellán en Delémont que tantas misas ha oficiados para los españoles. Fue él quien presidió la celebrada en la iglesia de San Vicenzo, al frente de la que está Daniel Turnes. Fue, recuerda Teresa, una jornada muy emotiva, entre otros motivos porque se reencontraron muchos de los que allá habían formado parte de la coral.
. La de Vimianzo fue una una forma más o menos íntima de acercamiento entre emigrantes suizos, pero hay otras más lúdicas y veteranas, como la que desde hace 19 años celebran en Tordoia, y a la que asisten decenas de habitantes de este municipio y, sobre todo, del vecino de Cerceda. Los dos son un fuerte granero de emigrantes de la zona a Suiza desde los años sesenta, y además, dos de las mejores representaciones gallegas, a través de sus centros sociales, en Ginebra. Fue este año cuando el alcalde de Cerceda, José García Liñares, viajó a esta ciudad para inaugurar el local, aunque ya habían tenido otro hace años. En este caso, la organización de la fiesta corrió a cargo de la entidad O Buxo y del Concello. Estaba el alcalde, Antonio Pereiro , que, como el cercedense (y el de Camariñas, y otros más de por aquí), ha viajado en diversas ocasiones hasta Suiza. Vendieron 1.500 raciones de pulpo, tocaron Oca y Olympus y premiaron a cuatro emigrantes como «del año»: José Orgeira Goimil , Joaquín García Calvo , Antonio Reboredo Fraga y A ntonio Otero Juncal. San Paio de Coristanco . Parece que estamos abonados a la parroquia coristanquesa, pero la noticia es la noticia. Y más si, como en este caso, también va de reencuentros. Mari Carmen Facal, presidenta de la entidad vecinal, anuncia que el sábado, desde las seis de la tarde, se volverán a ver las caras muchos de los alumnos que, hace ya varias décadas, pasaron por la escuela de Esfarrapa. Esta unitaria será, precisamente, la que dé cobijo a una reunión que estará plagada de hermandad y algo de melancolía al echar la vista atrás en los años infantiles. Aunque no siempre es así: sé de uno que no soporta recordar esos años por las malleiras del profesor, ajeno por completo a cualquier método pedagógico razonable. Pero hubo de todo, no se puede generalizar. El caso es que desde San Paio animan a los ex alumnos, y en particular a los que tienen más de 40 años, a que acudan a esta jornada de convivencia, para hablar, recordar y tomarse unos pinchos y, tal vez, abrir una vía para un reencuentro anual.
. Terminamos con más visitas. En este caso, ya hechas. Fue al museo de la Fundación Fernando Blanco de Cee, patrocinado por el Concello y Ferroatlántica. La protagonizaron 48 miembros de Fogar do Maior de Pontevedra, coordinados por Abama Eventos.