El agua es suficiente para disfrutar

M. P. Valle redac.carballo@lavoz.es

CARBALLO

17 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Tres de los 846 niños saharauis que pasan el verano en Galicia están en Carballo. Llegaron el jueves, pero los organizadores del programa Vacaciones en Paz prefirieron esperar a que se aclimatasen antes de hacer su presentación en sociedad. Ayer fue el día. Acompañados por sus padres o madres de acogida, los tres chavales fueron recibidos con todos los honores en el Ayuntamiento. Allí les esperaban el alcalde, Evencio Ferrero , y las concejalas de Educación, Mar Eirís , y Emigración, Lourdes Rey , que hizo las presentaciones. Bernardo Porto , representante de Solidariedade Galega co Pobo Saharaui, y Ahmedu Motjar Abdalahi , delegado del Sáhara en Galicia, se refirieron a la difícil situación en la que viven los niños y sus familias en los campamentos de refugiados. «Es una población de 900.000 personas desplazada desde hace 23 años a la zona del desierto más inhóspita», señaló Motjar, quien aprovechó su estancia en Carballo para reivindicar una implicación mayor de los ayuntamientos. Algunos, dijo, no pagan los gastos de desplazamiento de los niños o lo hacen «tarde y mal». Los niños, afortunadamente, no entienden de estos problemas y solo piensan en pasar unas vacaciones a lo grande. Disfrutarán, seguro, de las playas y las piscinas, ya que en su país no hay tanta agua. Una buena excursión para ellos será, por ejemplo, acercarse hasta el parque acuático.? Fiesta. No muy lejos del Aquapark, en la piscina de A Silva, los chavales disfrutaron ayer de una fiesta acuática que con solo ver las fotos da mucha envidia. Se dieron la mano dos de los elementos favoritos de los niños: agua e hinchables. ¿Se puede pedir algo más?

Se lo pasaron tan bien como el grupo de niños alemanes que estos días han recibido un curso de vela en el Club Marítimo Carrumeiro de Corcubión. Es la primera entidad de la zona que ofrece cursos a jóvenes de otros países y el presidente del club, Jesús Elorza . Su hija, Noemí Elorza , es una de las monitoras de la escuela, que cada día ofrece más cursos a más alumnos. Los alemanes llegaron con otros alumnos gallegos (en total unos 16) para realizar su bautismo de mar. Lo hicieron en grupos de seis en barcos escuela, acompañados en cada caso por un monitor. Con el calor, el viento y la buena compañía, seguro que les quedaron ganas de volver. Seguro que se acuerdan del día, sobre todo si no se pusieron suficiente protección solar. Ya se sabe: las pieles nórdicas son para el invierno.

Los que también tendrán tiempo para ir a la playa y a la piscina son los niños que acaban de iniciar el curso de manualidades y pintura al óleo de Paiosaco. Todos los martes de este verano recibirán clases de Cleofé Viñas , que se encargó de recibir, junto con la concejala Patricia Bello , a los jóvenes artistas.