A sardiña aínda molla o pan

A. Martínez redac.carballo@lavoz.es

CARBALLO

13 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Personalmente prefiero un buen xurelo abierto a la mitad y asado en la parrilla, pero coincidirán conmigo en que ningún otro pescado combina tan bien con el molete de Carballo como la sardina, que «aínda molla o pan» como en la noche de las cachelas y, desde luego, el precio no tiene nada que ver. A dos euros la docena las vendían el viernes por la tarde, recién salidas de la lonja, las pescaderas de Malpica. Y por la noche daban buena cuenta de ellas los clientes del restaurante Río Sil, en el barrio carballés de A Milagrosa, donde la sardiñada, que ya es una tradición, congrega cada año a más devotos. Y es que el negocio de Manuel Seoane Vázquez y María Esther Moreira García cumple en este 2008 veintisiete añitos, casi nada, así que los clientes son casi como de la familia.

Con pañuelos rojos fueron recibidos los invitados del restaurante Río Sil, y con pañuelos blancos se ataviaron los organizadores de otra sardiñada, la que celebraron ayer las familias que integran la asociación Aspaber, con sede en A Brea. La ocasión no podía pintar mejor, porque el barrio está en plena celebración de sus fiestas, en las que sardinas y pan nunca faltan. Pero es que, además, las familias que forman parte de Aspaber tienen mucho que celebrar, porque el centro y sus esperiencias laborales son la envidia de media Galicia, hasta el punto de que cada poco tiempo hay alguna expedición desde algún ayuntamiento que viaja a Carballo para conocer la experiencia. Así no es nada extraño el ambiente de alegría que se vivió durante la tarde, empezando por el presidente de Aspaber, Francisco Costa , que posó con el uniforme oficial de la jornada. El Parga sí que vale. En su particular duelo televisivo por convertir El baile del Tío Pío en la canción del verano, El Parga tuvo que ceder ante el dúo Kamelo Punto Semos, que se impuso en la noche del viernes con su popular Jonathan . Por falta de apoyo no fue, porque el cabanés José Parga Eiroa estuvo arropado por una multitud de fans, entre ellos un grupo de cabaneses, como él, que se reunieron para ver su actuación en el programa Tú sí que vales y enviarle ánimos desde el restaurante Monte Blanco, convertido en base de operaciones. Esta vez no pudo ser, pero seguro que no le faltan nuevas oportunidades, porque El Parga sí que vale.