El verano es, sin duda, época de bodas. Hace calor (no siempre, porque anda el tiempo muy rarito), los días son más largos y las novias (también ellos) pueden lucir sus vestidos al aire libre. Y aunque digan que cada vez se casan menos parejas, lo cierto es que en Carballo no ocurre lo mismo. Si no, que se lo pregunten al teniente de alcalde, José Antonio Viña , que ayer, como regidor accidental -hasta hoy, que Evencio Ferrero regresa de L'Isle Jourdain- tuvo que oficiar tres bodas. Y seguidas. La primera a la una, la segunda media hora después y la tercera otros treinta minutos más tarde. Esperemos que no se haya liado con los nombres y acabase casando a la primera con el último o algo por el estilo.
Viña no fue el único edil que ayer ejerció de casamentero. El popular Moncho Antelo también se estrenó en el papel y se desplazó hasta el restaurante Punta del Este para ser testigo (y dar fe) del sí quiero de la malpicana Lorena Varela Castro y el coruñés Carlos Sexto Gorton . Reconoce que no iba con muchas ganas, pero que la experiencia le ha gustado mucho, así que confía en que el alcalde carballés le deje repetir. La fecha de ayer fue muy señalada para él, no solo por su papel de casador , sino porque, y sobre todo, cumplía su treinta aniversario de matrimonio con María Varela , así que después de oficiar la boda de Lorena y Carlos se fue a celebrar la suya propia.
Casi a la misma hora a la que las cuatro parejas de la mañana llegaban a los postres, entraba en la iglesia de Artes Socorro Vázquez Campo s. La joven carballesa reside en Barcelona desde hace algunos años, pero, como es costumbre, ha vuelto al hogar para dar el sí quiero. Trabaja en Cataluña como química, pero antes lo hizo en Holanda, donde conoció al que ya es su esposo, Robert Hoen . Él no fue el único extranjero presente en la boda, ya que al convite -y a la iglesia- asistieron amigos de 13 nacionalidades diferentes -no es nada si se tiene en cuenta que estaban invitados de 24 países, pero no todos pudieron acudir-, así que ya pueden imaginarse el foro multinacional que se formó durante el convite. Como dicen que de una boda sale otra, echando cuentas, sospechamos que en Carballo hoy se han gestado, por lo menos, cinco más. Así que esperamos que todo vaya bien y lleguen a buen puerto, pero, sobre todo, que Socorro y Robert, Carlos y Lorena y las tres parejas de José Antonio Viña sean muy, muy felices, aunque es poco probable que en el banquete hubiese perdices. Fueron unos sí quiero muy diferentes, pero en todo los casos había mucho amor. Y eso es lo que cuenta. Homenaje. Quien también deseamos que sea muy feliz es Manuel Vázquez , natural de Corcoesto (Cabana) y vicepresidente de la Federación de Sociedades Galegas en Suiza. Tras 32 años viviendo en el país transalpino, vuelve al hogar. Regresó con el malpicán Pedro Hombre Pombo , presidente de la entidad y ambos fueron recibidos en el Concello de Malpica por su alcalde, José Ramón Varela Rey , quien quiso rendirles un pequeño homenaje por el gran trabajo que realizan a favor de los gallegos residentes en Suiza.