Medio Ambiente financiará el derribo del edificio de la calle Sol que invade el cauce del Anllóns
CARBALLO
La Consellería de Medio Ambiente financiará el derribo del edificio adquirido por el Concello de Carballo en la calle Sol dentro del proyecto de eliminación de «obstáculos urbanos» que se puso en marcha en el pasado mandato, y que la Concellería de Urbanismo, Medio Ambiente e Contratación ha retomado en el actual.
El proceso comenzó hace más de un año, pero el acuerdo entre el gobierno municipal y la empresa propietaria del inmueble no pudo formalizarse hasta el mandato actual debido a diversos problemas de índole burocrática y legal. El edificio, ubicado justo en A Ponte, prácticamente dentro del cauce del Anllóns, fue valorado por los técnicos en 676.133 euros, de los que el Ayuntamiento solo pagó en efectivo una parte, ya que el resto se compensó con un solar en la zona del Centro Comercial Bergantiños-Haley valorado en 501.579 euros.
Actuación «simbólica»
Solventado el papeleo, al Concello se le presentó otro problema: la financiación de las obras de demolición y de reconstrucción de la zona, ya que el objetivo de la actuación es dar continuidad al paseo fluvial entre la zona del San Martiño y el Bosque do Añón.
Aprovechando su toma de posesión como miembro del Consello Galego de Medio Ambiente, el pasado lunes, el alcalde de Carballo le planteó al conselleiro la posibilidad de colaborar en una actuación que, además, Evencio Ferrero considera «simbólica» desde el punto de vista medioambiental. La respuesta de Manuel Vázquez fue inmediata, de manera que su departamento no solo costeará los gastos de la demolición, sino que también construirá el tramo de paseo correspondiente con un tratamiento similar al del otro lado del puente. El regidor aseguró que el proyecto de derribo será remitido este mismo mes a la consellería.
El conselleiro, en la misma línea que Evencio Ferrero, considera que la actuación en A Ponte puede ser «un símbolo para toda Galicia». Así, expresó el «compromiso político» de su departamento de liberar los cauces de los ríos. «Todos vivimos -relató- unha época de desenvolvemento na que se construíu como se quixo ou como se puido, e creo que a todos nos toca a fase de revertir, de liberar cauces, de tratar de que os cidadáns visibilicen que os cauces dos ríos hai que respectalos, que temos que construír e vivir cara os ríos, e, sobre todo, que ten que haber unha política nítida que nos vai aforrar moitos problemas urbanísticos e moitos disgustos a todos». Vázquez fue incluso más explícito: «Cada vez que que invadimos o cauce dun río estamos comprando unha papeleta para que nos toque un desastre, para que no sorteo de calquera catástrofe natural teñamos situacións como as que vivimos en Cee, Noia, Vilagarcía ou Baiona», aseguró.