El problema de los pisos protegidos se extiende a un edificio de Paiosaco

La Voz

CARBALLO

El problema en el que se han visto inmersas las dieciocho familias de Carballo que habían adquirido otras tantas viviendas en un edificio de protección autonómica de la calle Mirtos que, con posterioridad, fueron sorteadas y adjudicadas a otras personas, no ha tardado en tener continuidad en otras promociones de la comarca.

La nueva polémica ha surgido en un edificio de la avenida de Bergantiños de Paiosaco, donde otros tres particulares se han topado con una situación similar a la de los afectados carballeses, aunque en su caso aun están pendientes de que la Delegación de Vivenda tome cartas en el asunto y les ofrezca también una solución.

La abogada de uno de ellos, Beatriz Núñez Vázquez, del bufete de José Ramón Sierra Sánchez, explica que al igual que en el caso de Carballo, su cliente firmó la compra de la vivienda hace meses y que, además de pagar 13.000 euros de entrada, realizó varios cambios sobre el proyecto que le han supuesto un importante desembolso económico.

Sin embargo, según explica la letrada, el retraso de tres días por parte de la empresa promotora a la hora de entregar la documentación de esa venta en el plazo de seis meses dado por la Xunta para adaptarse al nuevo sistema de gestión de las viviendas protegidas, propició que el piso entrase en el sorteo junto con los otros veinte de la promoción, y que su cliente, Juan Carlos Lema, quedase fuera de la adjudicación, al igual que otras dos personas que también había comprado o apalabrado la compra y había realizado algunos cambios en el proyecto.

La abogada explica que esta responsabilidad es de la promotora y que ya ha presentado el correspondiente recurso de alzada porque considera que se trata de una «situación totalmente injusta, en la que los propietarios no tienen ninguna culpa».

Además, se ha dirigido a la Delegación Provincial de la Consellería de Vivenda para tratar de lograr una solución como la acordada para el caso de Carballo-«Allí los compradores se quedarán con sus pisos y a los que participaron en el sorteo se les buscarán otros de similares y en la misma zona», recordó la letrada-, pero sus intentos para lograr una reunión no han dado frutos por el momento: «El problema es que en Carballo eran muchos los afectados y aquí solo tres», apunta. También ha solicitado reuniones con responsables del Instituto Galego da Vivenda e Solo (IGVS) y espera ser recibida la próxima semana por un responsable provincial.