Pues sería Pasarela, lugar de buen comer, grandes penedos e independentismos parroquiales de corazón. Pero es con minúscula así en general, de las de desfile, de las de modeleo. Hagamos una excepción para Cibeles, la griega que se volvió madrileña (ahora que lo pienso, en La Zarzuela hay otra), para hablar de su Pasarela, de la que se ha hablado hasta la saciedad en los últimos días. Entre tanta escultura, tanta efigie clásica de carne y hueso, había uno de los nuestros. Por procedencia, claro, porque por altura, a la mayoría nos queda en la segunda planta. Miguel Sar (a él le gusta Mijel , por la gheada). Un metro 88 centímetros, 78 kilos, dicen que unos ojos que pa qué , y andares y moveres muy profesionales. Por eso está ahí. Pasó modelos de María Lafuente , como el año pasado, para ir bien abrigado con elegancia. Y con altura. Eviten esa bufanda XXXL si no es como edredón y son de talla normalita. Y eso que a él le queda bien. Miguel, ahí donde le ven, 28 años, una década profesional de experiencia, es campechano a más no poder, y está un poco de vuelta de ciertos temas, fastidiado incluso porque algunos prefieran contratar a modelos extranjeros habiendo lo que hay por aquí. Si lo sabrá Dolores Couceiro , con la que empezó, y de la que habla maravillas.
De un veterano en la pasarela a otro en los terrenos de juego. Tanto, que al alcalde de Camariñas, Manuel Valeriano Alonso , le pusieron el mote de Pichurri precisamente por un jugador así que aparecía en una película siendo niño. Entonces, el político y empresario era más regordete. Con los años ha mejorado, pero en la talla, ni él ni un servidor nos podemos comparar al de Muxía. Subidos en una banqueta, bueno. Aunque no viene hoy por su apostura, sino por su labor al frente de los veteranos del Camariñas, equipo en el que antes jugó, y que ocupa el puesto más altos de la tabla, lo que tal vez le lleve en breve a la primera división... comarcal. El domingo, en Carballo, le ganó 1-0 al Coristanco.
La pasarela que viene ahora es la de la mesa, que importa, vaya si importa. Ayer, en Muxía, la presentación de un curso de cocina en el restaurante Riojano fue un acto casi solemne. Asistieron el presidente de la Asociación de Hostelería de Santiago, Jesús Sordo García ; el gerente, Andrés Condide ; el profesor, José Luis Pereira ; la técnica municipal Mariánn Sambad y la concejala socialista Amparo Baña . Es un curso para autónomos al que se han apuntado 16 que, durante dos semanas, recibirán lecciones especializadas. Teniendo en cuenta que muchos de los asistentes son profesionales, vaya nivel que habrá al final. Ya me estoy viendo, en algún local, una tapa de pulpo con nitrógeno líquido, como el Adriá .
Unos preparan, y otros comen. Así es la vida, con períodos discordantes, desde los Australopitecus. El carnaval ya pasó, pero entidades como Raigañas, bajo la presidencia de Begoña Gómez , celebraron la cena típica de la época a la usanza del calendario más tradicional, no tan adelantado como este año, y sus integrantes disfrutaron, el sábado, de un cocido en el restaurante Casa Elías de Buño, cerrando además las actividades de esta temporada.
Si los de Cerqueda se fueron a Buño, que para eso está al lado, otros de la zona, los de la peña gastronómica A Mesa Redonda, se fueron a Cerqueda, a la Casa Pedra da Arca, a disfrutar su primer aniversario, con carnes del país, Barrantes y una bienvenida al nuevo socio, Pedro Otero . Nuevo socio en la Mesa Redonda, cómo suena eso. A Lanzarotes y Arturos , a caballeros al fin y al cabo.